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El Parlament rechazará hoy la subida de las matrículas universitarias

El presidente de la Generalitat asegura que el 90% de los jóvenes que emigran son extranjeros

Artur Mas, ayer en los pasillos del Parlament.
Artur Mas, ayer en los pasillos del Parlament.

El Parlament aprobará hoy una resolución que censurará el aumento de las tasas universitarias aprobadas en los últimos años por el Gobierno de Convegència i Unió. La mayoría de grupos impulsarán en el pleno monográfico sobre el paro juvenil, que se inició ayer y concluye hoy, proposiciones para castigar la fuerte subida de los precios de las matrículas y plantearán su reducción o bien, como el caso de Iniciativa, la derogación del aumento del 66% acumulado en los dos últimos cursos. Esquerra, socio de Gobierno de Artur Mas, quiere ajustar y revisar las tasas en el periodo 2014-2017 y que en concreto que se dé marcha atrás al incremento en las carreras de Ingeniería, que el Ejecutivo quiere elevar un 10%.

Ante la presión de su socio y de los grupos de la oposición, Convergència i Unió negociaba anoche una salida airosa para evitar el voto de castigo de la Cámara. Antoni Castellà, secretario de Universidades de la Generalitat, alardeó hace meses que todas las matrículas universitarias este año se congelarían, pero un decreto del Diari Oficial de la Generalitat reveló un incremento del 10% en las de ingeniería por el hecho de cambiar su clasificación. Con ese aumento, un universitario de esos estudios técnicos ha pasado en dos años de pagar 1.287 euros a 2.372. En su resolución, CiU omite el capítulo de tasas universitarias y, por contra, promueve la congelación de las de los ciclos formativos de grado superior para el próximo curso.

CiU y Esquerra negociaban anoche un acuerdo para que se territorialicen las ayudas de 1.900 millones de euros que la Unión Europea dará a España para luchar contra el paro juvenil. Ambos partidos entienden que a Cataluña le corresponden entre 300 y 380 millones si estas ayudas se distribuyeran en función de la población y el número de parados. Durante su intervención, Mas abogó por reivindicar estas partidas que, de momento, el Gobierno no ha especificado cómo distribuirá.

Los socialistas quieren evitar que el pleno monográfico quede en nada como ha pasado en otras ocasiones. Por ello, reclaman que los presupuestos de 2013, que no se sabe si verán la luz, destinen un mínimo de 300 millones a cumplir las resoluciones. También solicitan un plan de choque contra el paro juvenil, la derogación de la reforma laboral y un plan de becas para evitar que los jóvenes sigan emigrando.

Esquerra Republicana pide que se congele la subida de los precios de las matrículas en las ingenierías

La fuga de cerebros fue precisamente uno de los asuntos más destacados en el debate de ayer. La izquierda en pleno reprochó al Gobierno de CiU que no haga nada para evitar la marcha de jóvenes de España. El presidente llamó a la calma. Lo hizo asegurando que el 90% de los jóvenes que emigran no tienen la nacionalidad española. El Departamento de Presidencia aseguró que el dato procede de estadísticas oficiales de Idescat, que no concretó. La oposición, que acogió con incredulidad esa cifra, reprochó a Mas haber relativizado las cifras de emigración juvenil. “La emigración ha pasado de ser algo opcional a ser forzada” aseguró el líder del PSC, Pere Navarro. Para contrarrestar las críticas, CiU promoverá una oficina para facilitar el retorno de los jóvenes estudiantes y exigirá al Gobierno de Rajoy que ceda las viviendas del banco malo para destinarlas a pisos de alquiler social.

La popular Alicia Sánchez-Camacho recriminó a Mas que mantenga su agenda soberanista en plena crisis. En cambio, este aprovechó su discurso para elogiar que las ramas juveniles de todos los partidos —menos las del PP y Ciutadans— aprobaran semanas atrás una declaración en la que se apoya el derecho a decidir: “La gente joven ha sido capaz de dar una lección de pedagogía y esfuerzo conjunto y apuesta por el proceso que vivimos sin contraponerlo a la crisis”.

Por otra parte, los secretarios generales de CC OO y UGT se mostraron escépticos sobre la utilidad del pleno. El líder de UGT, Josep Maria Àlvarez, expresó que “espera poco del debate” y recordó que el Gobierno tiene otros espacios de debate como el Acuerdo Estratégico que “están parados y no se abordan”. Àlvarez cree que el Gobierno catalán “hará de trilero sacando dinero de programas para parados para ponerlo en nuevos programas, cuando lo que ayudaría son nuevas partidas”. Su homólogo en CC OO, Joan Carles Gallego, calificó de “positivo” el debate pero señaló que debería ir “al fondo del problema, a la raíz”, y rechazó cualquier propuesta de nuevas modalidades de contrato “que fomenten la precariedad”, informa Clara Blanchar.

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