Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El juez de Emarsa archiva el caso a cinco personas utilizadas por un imputado

Los nombres de los afectados aparecían en empresas creadas para saquear la sociedad

El exinformático de la empresa Emarsa Sebastián García no tuvo empacho en utilizar a varios de sus familiares para que figuraran en empresas que sirvieron para saquear la sociedad pública. Usó sus firmas y nombres, pero no estuvieron involucrados en el fraude. Así lo concluye el titular del Juzgado de Instrucción número 15 de Valencia, encargado del caso Emarsa, en un auto con el que sobresee la causa contra cinco personas.

Considera el magistrado que fueron "utilizadas" por el exinformático, Sebastián García, conocido como Chanin, para facturar "cuantiosas sumas" a Emarsa por servicios o entregas de bienes inexistentes. Entre los cinco afectados están dos hermanos del imputado y un primo.

En el auto, facilitado por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV), el juez acepta la petición del ministerio fiscal de cerrar el procedimiento contra dos hermanos de Chanin, Víctor Manuel García y Javier García; un primo, José Carlos Millán, y contra Juan Manuel Martínez y Emyl Sotoyanov Georgiev. Los hasta ahora imputados estaban relacionados con las mercantiles Construcciones y Reformas Rocafort y Mantenimientos Valmasark, y con Construcciones Rocafort.

El magistrado repasa en cada caso la relación con las investigaciones del agujero millonario en Emarsa. Así, señala que Víctor Manuel García, peón de albañil y hermano de Sebastián García, figuraba como administrador único de la empresa investigada Sofitec Informática, SL y de Construcciones Valsebe, SL. Las diligencias han permitido aclarar que fue, "tan solo formal y aparentemente", administrador único de estas empresas, a lo que se prestó por "hacer un favor a su hermano, del que además dependía laboralmente y puesto que éste se lo pidió".

Pero existe constancia de que la gestión y administración efectiva de las compañías fue ejercida en todo momento por el exinformático, que se valió de estas sociedades para facturar "cuantiosas sumas" a Emarsa por la prestación de servicios o entregas de bienes inexistentes. "Nos hallamos ante la pura y simple utilización por parte de Chanin de su hermano Víctor Manuel".

Por otro lado, Javier García, también albañil y hermano de Sebastián García, fue imputado por figurar como administrador único de la empresa investigada Construcciones y Reformas Rocafort, SL pero, sin embargo, no ha quedado acreditado, a lo largo de la instrucción, que éste llevase a cabo ninguna labor de dirección, gestión y administración de la sociedad.

Así, Javier García, "por indicación de sus hermanos Sebastián y María Paz", esta última también imputada, y con la finalidad de trabajar como albañil para ellos, "se prestó a aparecer como administrador de la empresa".

En el caso de José Carlos Millán, primo de Chanin, aparecía su firma en un contrato de mantenimiento de obra civil suscrito entre Construcciones Rocafort y Emarsa en enero de 2005, pero este no tenía relación con la empresa pública. Su nombre, "sin más", fue utilizado por sus familiares imputados.

Juan Manuel Martínez fue imputado por aparecer su firma en dos contratos suscritos entre Construcciones y Reformas Rocafort, SL y Emarsa. También aparecía como encargado de Construcciones Valsebe, SL, y supuestamente intervino en expedientes de contratación de la empresa pública en 2005.

Al respecto, el juez indica que no ha quedado acreditado que Juan Manuel llevase a cabo labores de dirección y administración de ninguna de las empresas aludidas, con lo que acuerda su sobreseimiento en la causa.

Por último, respecto a Emil Stoyanov, también dedicado a la albañilería, ha quedado constancia que la única relación que tenía con Emarsa se reduce a la realización de pequeñas obras de mantenimiento a cuenta de las empresas de Sebastián y María Paz García, "en las que no tenía, ni realizó, función alguna de dirección, gestión o administración".

Por tanto, el magistrado concluye que debe archivarse la causa para estas cinco personas.