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La Guardia Civil detiene a Jorge Batesteza y registra su casa y su oficina

El alcalde de Reus le acusó de haber cobrado injustificadamente 387.000 euros por la construcción del hospital de la localidad

Hospital de Sant Joan, en Reus.
Hospital de Sant Joan, en Reus.

El caso Innova, en el que se investigan las irregularidades cometidas en el holding empresarial del Ayuntamiento de Reus (Baix Camp), tomó ayer un nuevo giro con la detención por parte de la Guardia Civil de Jorge Batesteza, arquitecto vinculado a la construcción del Hospital Sant Joan de la ciudad y que fue Gerente de Infraestructuras del Área de Patrimonio e Inversiones del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut).

Batesteza habría cobrado estas facturas por contratos firmados con Innova en concepto de "asesoramiento técnico"

Batesteza está acusado de cobrar al menos 387.000 euros injustificados del Ayuntamiento de Reus entre junio de 2007 y septiembre de 2010. En ese momento la localidad estaba gobernada por Lluís Miquel Pérez (PSC) y el expresidente del Instituto Catalán de la Salud (ICS) Josep Prat dirigía Innova. Ambos están imputados por presuntas irregularidades halladas en el entramado de empresas municipales. Los ingresos a Batesteza se habrían efectuado en concepto de asesoramiento técnico en inversiones de infraestructuras sanitarias de Innova.

La Guardia Civil registró ayer durante unas diez horas su domicilio y su despacho profesional, ambos en Barcelona. El arquitecto fue conducido hasta las dependencias de la Guardia Civil de Tarragona y hoy pasará a disposición del Juzgado de Instrucción 3 de Reus. “No han encontrado nada. Como muestra de transparencia le explicará al juez las tareas que ha ido haciendo”, afirmó una portavoz del despacho de Juan Bassas, abogado de Batesteza. El arquitecto podría ser acusado como mínimo por un delito de blanqueo de capitales.

Las presuntas ilegalidades salieron a la luz tras una auditoría de gestión

Ausencia de justificantes

 El caso, que se encuentra bajo secreto de sumario, se remonta a junio de 2012 cuando una auditoría de gestión encargada por el actual gobierno local de Reus, formado por CiU y PP, hizo aflorar las transacciones de Innova a Batesteza. El alcalde, Carles Pellicer (CiU), ya precisó entonces que no se había encontrado en el Ayuntamiento la “justificación de ningún trabajo” realizado por Batesteza. Desde el Consistorio, además, detallaron la forma en que se realizaban los pagos: El arquitecto facturaba al hospital Sant Joan de Reus; allí, las facturas eran aprobadas por el directivo de área de salud de Innova Lluís Nualart, quien las enviaba Prat y este ordenaba el pago. Tras salir a la luz pública los cobros, la CUP llevó el caso a la fiscalía. El Ayuntamiento de Reus remitió la auditoría e informes al Tribunal de Cuentas.

En julio de 2012, Batesteza mostró —aunque no entregó— a la segunda teniente de alcalde, Teresa Gomis (CiU), diversa documentación que, según él, justificaría el dinero cobrado.

El arquitecto compareció el pasado 17 de junio ante la Comisión de Investigación de la Sanidad Catalana del Parlament. En la sesión Lluís Miquel Pérez y Batesteza abordaron las obras del Hospital Sant Joan, que se adjudicaron por 70 millones de euros y acabaron costando 131, según Batesteza, y 180, según Pérez, que incluyó en la cifra más equipamientos.

Aparte de los 387.000 euros, durante la comparencia se puso de relieve que Batesteza había facturado otros 160.000 a través de una empresa de su propiedad. El arquitecto justificó los dos contratos por ser “tareas diferentes”.

La ciudad de Reus arrastra una deuda de 381 millones de euros, de los que 202 pertenecen a sus empresas municipales del holding Innova. Debido a su gestión al frente de estas, Josep Prat está imputado por pagar desde Innova 720.000 euros presuntamente irregulares al ex director de CatSalut Carles Manté, quien también está imputado. Ambos están acusados de seis delitos, entre ellos blanqueo y malversación de capitales públicos. En otro caso, Pérez y otros 14 exediles de Reus del PSC, ICV y ERC están imputados por avalar con tres millones de euros una empresa mixta.

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