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JOAN FONT / Director de Comediants

“La fiesta en la calle es lo que más empreña al poder”

El líder de Comediants Joan Font se declara partidario del referéndum pero no de la independencia de Cataluña

Joan Font, fundador y director de Comediants.
Joan Font, fundador y director de Comediants.

Comediants están de fiesta. Lo han estado siempre, en realidad: desde que debutaron en 1972 con Non plus plis, cuando luego paseaban sus estrafalarios personajes por el escenario del Canet Rock en 1975 mientras tocaba la Elèctrica Dharma, llevando después sus incendiarios Dimonis por todo el mundo o con su explosión mediática en el 92 (Expo y JJ OO). Pero esta semana es muy especial. Como parte de las celebraciones de su pero que muy elástico 40º aniversario (que alargarán hasta diciembre), se estrena el jueves Comediants, amb el sol a la maleta, un documental de Elisenda Dalmau y Héctor Muniente que recorre la historia del grupo con sus propias técnicas y con la aparición de viejos amigos, entre ellos Pasqual Maragall, Joan Manuel Serrat y Javier Mariscal (y la añorada Anna Lizaran, una de las fundadoras del grupo ). Al estreno seguirá una fiesta y la guinda será la participación el domingo de la compañía en la obertura popular del festival Grec. Otra iniciativa en el horizonte es la edición de un doble CD con 40 años de música de Comediants.

Joan Font (Olesa de Montserrat, 1949), el director de Comediants desde su fundación y la persona que encarna su espíritu, se muestra contento, pero reivindicativo. Cuarenta años, ¿hemos ido a peor? “No lo diría, de ninguna manera, nosotros empezamos al final de una dictadura, visitando habitualmente la comisaría, constantemente en el alambre. Pero es cierto que se ha perdido ilusión, hay un desencanto general. Aquellas ganas de hacerlo todo, de descubrirlo todo...”. El director subraya que vivimos en un país nuevo en el que se puede pensar y reflexionar, “pero creíamos que la picaresca con mayúsculas no volvería, y mira”.

Font es consciente de que con la que está cayendo es difícil tener ganas de fiesta. “Pero no se puede claudicar, Comediants hemos abogado mucho por la fiesta, la fiesta como liturgia, como concepto cultural, como elemento aglutinador de la sociedad, como espacio de renovación y energía. Hay que revitalizar y reinventar la fiesta, como el teatro de calle, con el que va paralela, y que tanto se ha perdido con la crisis. La fiesta, con su impulso transgresor, es una gran manifestación de libertad”. Font expresa su sorpresa porque el 15-M no tuviera una dimensión teatral, que el movimiento de los indignados, dice, no alumbrara unos Bread and Puppet o, porqué no, unos Comediants. “La fiesta en la calle es lo que más empreña al poder, indica organización”.

Un fotograma del documental Comediants, amb el sol en la maleta. ampliar foto
Un fotograma del documental Comediants, amb el sol en la maleta.

Los tiempos son difíciles también para Comediants. “El teatro de calle se ha acabado en seco, ha dejado de sonar el teléfono. Nos preguntamos qué hacer. Necesitamos apoyo para continuar, para seguir con el centro de creación de La Vinya en Canet y todas sus actividades, y para continuar con un tipo de teatro —que además es una forma de vida— del que somos los representantes desde hace 40 años”. Font, reclama respeto a la experiencia del grupo y su capacidad de generar ilusión y de nutrir a nuevas generaciones como “memoria viva” del teatro. Reivindica que Comediants “somos Teatre Nacional, formamos parte del engranaje, del humus de la creación teatral del país”. Y añade: “No es echarme un farol, pero enarbolamos una bandera muy fuerte y la llevamos por todo el mundo. Hemos creado un estilo propio por el que se nos reconoce y que identifica a un teatro mediterráneo, una ciudad que es Barcelona y un país. Ubicamos el país con nuestro teatro”.

¿Alguna reivindicación concreta? “No, de momento un toque de atención. Recordar, como hace el documental, quiénes somos, nuestro largo recorrido”.

Joan Font enmarca ese toque de atención en la situación general de la cultura. “La cultura es un puente de ideas y hay que protegerla, hay que pagarla, como se pagan los puentes de verdad. Es una buena inversión, aglutina a la gente, la une, cierra las grietas sociales. No es para nada algo superfluo. La cultura saca de la miseria y ensancha los horizontes. En momentos de crisis la cultura es todavía más necesaria. Para salir del agujero hace falta cultura. En consecuencia, hay que dar dinero a los creadores”.

"En un momento  de crisis como este la cultura es aún más necesaria"

En relación con el proceso soberanista en Cataluña, se declara partidario del referéndum, “una elemental aspiración democrática”, aunque él opina que “no sería necesaria la independencia” y “personalmente no me veo alejado del resto de España”. Pero matiza que hay que cambiar muchas cosas y advierte: “Si el resto de España no nos quiere...”.

Comediants reciben subvenciones públicas de la Generalitat y, puntuales para actuaciones, del Ministerio de Cultura. Son ayudas “justitas” y nos amenazan con revisarlas. Incluso hemos oído con respecto a los 40 años “¿no podríais esperar a los 45?”.

Persiste sin embargo el insumergible optimismo de Comediants. “Hemos vivido 40 años con mucha alegría, batacazos y momentos de tristeza, pero me quedo con la frase que me decía Joan Brossa mientras me daba collejas: ‘Has de contar infinito para avanzar un metro’. Tenemos la obligación de ser optimistas y generosos para pasar esto”.