La alcaldesa de Manilva se da de baja de Izquierda Unida pero no dimite

Los ediles que apoyan a Antonia Muñoz también han abandonado la federación

Antonia Muñoz, a la salida de los juzgados en febrero de 2011.
Antonia Muñoz, a la salida de los juzgados en febrero de 2011.JULIÁN ROJAS

Era cuestión de tiempo. La alcaldesa de Manilva (Málaga, 14.100 habitantes), Antonia Muñoz, y los seis ediles que formaban parte del grupo municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento han solicitado este sábado su baja inmediata del partido tras las peticiones de dimisión que tanto la dirección provincial, regional y federal habían planteado en reiteradas ocasiones.

En un comunicado, el grupo de izquierdas asegura que se deja la formación política ante “la campaña de acoso y desprestigio desatado en varios medios” contra el Ayuntamiento de Manilva y su equipo de gobierno a raíz de las denuncias por enchufar presuntamente a familiares de la alcaldesa y a militantes de IU en el consistorio.

La petición de baja como miembros de la coalición no supone que dimitan de los cargos públicos que ocupan. Los ediles dejan claro que están convencidos de su honradez y que su gestión cuenta con el respaldo de los vecinos de Manilva.

La dimisión en bloque se produce tras la reunión que mantuvieron a primera hora de la mañana miembros de la dirección provincial de IU en Málaga, y los integrantes del grupo municipal en Manilva. El coordinador provincial de la formación y portavoz de IU en el Parlamento Andaluz, José Antonio Castro, les trasladó que era necesario “poner a cero el contador” y que, para ello, era necesario la salida de al alcaldesa. Castro asegura que con estas bajas se ha buscado “zanjar de manera definitiva la actual situación” con claras acusaciones de corrupción en la localidad malagueña.

De esta manera, IU se queda sin representación en el consistorio y planeará a la agrupación local los pasos dar a partir de ahora.

La alcaldesa de Manilva, Antonia Muñoz, se ha convertido en un problema para los dirigentes de su propio partido político. “Un personaje incómodo”, según admitía esta misma semana un dirigente de la coalición en la provincia de Málaga, sobre todo después de que dijera en una entrevista de televisión –Equipo de Investigación, La Sexta- que había contratado a un veintena de familiares en el Ayuntamiento del municipio malagueño sin ningún tipo de proceso selectivo. “A dedo no es, pero no he hecho concurso. Quizá han sido 20 personas”, reconoció la regidora en ese programa.

Izquierda Unida había planteado la necesidad de que Muñoz dejera la formación política y el cargo que ocupa en el consistorio desde 1999 –salvo en el periodo entre los años 2003 y 2007 en los que gobernó un partido independiente-.

Muñoz es tajante y dice que no tiene intención de irse del Ayuntmiento a no ser que lo dictamine un juez. “Yo entiendo que la dirección de mi partido tiene que estar hasta las mismísimas narices de desayunar cada mañana con un escándalo en Manilva”, asegura la regidora, “pero ellos también deben entender los intereses económicos que están llevando a determinados partidos a criminalizar a Antonia Muñoz y a este pueblo”, aseguraba estos días la alcaldesa.

Muñoz tiene dos causas pendientes en los juzgados de Estepona. Una tiene que ver con un presunto delito de prevaricación urbanística; la denuncia formulada por un vecino de la localidad fue ratificada por el Tribunal Superior de Justicia en 2012. Con anterioridad, en 2011, fue imputada tras la denuncia del presidente el comité de empresa del consistorio, Francisco Román, por la contratación supuestamente irregular de 108 personas.

“Se lo demostraré a la Fiscalía con toda la documentación que se ha mandado. No tengo tantos familiares. Solo a mi hermana Beli -que ya abandonó el ayuntamiento- y a mi nuera, que son cargos de confianza (…) y que mejor cargo de confianza que alguien tan cercano a ti”, ahonda la regidora. “Aquí se ha hecho una gestión pulcra, y a mí no me van a quemar en la hoguera como se hacía antes; si me van a juzgar será con todos los papeles por delante”, advierte Muñoz.

La alcaldesa de Manilva era también, hasta ahora, la coordinadora local de Izquierda Unida. Desde las más altas instancias de la coalición, hasta la propia dirección provincial de Málaga, habían manifiesto, en reiteradas ocasiones, que Muñoz debía dimitir si se confirman las acusaciones de enchufismo, pero la decisión finalmente se ha producido antes del pronunciamiento judicial.

El coordinador federal de IU, Cayo Lara, aseguró el pasado miércoles que “si lo que han escuchado mis oídos y han visto mis ojos en un programa sobre la situación de la alcaldesa son hechos reales (...), en este momento ya no debería estar de alcaldesa, tendría que haber renunciado al cargo y no debería estar en un cargo de IU”. Lara, que por otra parte aludió a la presunción de inocencia de Muñoz, fue más allá y conminó a la dirección regional de la formación a que “resuelva este tema” lo antes posible.

El caso ha pillado de lleno en su nuevo cargo al coordinador andaluz de IU, Antonio Maíllo, quien apuntó la pasada semana que la corrupción "no cabe" en su formación.. Maíllo dejó claro que intervendría pero recordó que "no hay condena ni juicio realizado, que yo sepa".

La alcaldesa recordaba esta misma semana que “en mi vida, varios partidos me han ofrecido integrarme con ellos (…); El que tú te equivoques en un momento dado, si es que me cometido algún error”, añade la regidora, “pues ya se verá”.

La alcaldesa reiteraba que nunca ha “enchufado” a nadie en el consistorio, pero admite que ha pedido ser mal aconsejada durante la contratación de parte del personal municipal. “Yo estoy muy tranquila, si he cometido alguna irregularidad, pues el juzgado me tendrá que poner algún sanción; y si me tengo que ir –de la alcaldía- me lo tendrá que decir un juez”, sentencia Muñoz.

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