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Una demanda por 37 millones sitúa a Isofotón al borde de la quiebra

Los anteriores dueños avalaron a un suministrador en un contrato incumplido

Un empleado accede a la sede de Isofotón en Málaga. Ampliar foto
Un empleado accede a la sede de Isofotón en Málaga.

En pleno proceso de negociación de un ERE, la fábrica de placas fotovoltaicas Isofotón ha recibido dos serios reveses que comprometen no ya solo el futuro de una parte de su plantilla, sino el de la propia compañía, pues se enfrenta a reclamaciones de pago de más de 43 millones de euros, que la colocan al borde de la quiebra definitiva, por operaciones realizadas por los anteriores gestores.

La multinacional estadounidense Hemlock, una de las principales productoras mundiales de polisilicio, presentó a Isofotón hace unos días un requerimiento de pago de 48,680 millones de dólares (37,623 millones de euros), que le reclama judicialmente en un juzgado de Michigan, por haber avalado un contrato con una tercera compañía, Global Sun, que no ha cumplido sus obligaciones de pago.

Hacienda exige la devolución de una subvención de 5,7 millones de euros

En septiembre de 2005, cuando Isofotón aun era propiedad de la familia Bergé, firmó un contrato con otras tres compañías del sector para el suministro del elemento necesario para la fabricación de placas. El vendedor, Hemolck, se comprometía a suministrar durante 10 años polisilicio a Global Sun, que lo transformaría en obleas que luego vendería a las otras dos firmantes, Isofotón y Q-Cells, para que fabricaran placas solares. El montante global del contrato hasta 2015 se valoró en 312 millones de dólares (241,6 millones de euros).

En el contrato, Q-Cells e Isofotón se convirtieron en avalistas de Global Sun, una empresa de capital ruso radicada en Malta. La primera se comprometía con las dos terceras partes y la fábrica malagueña con un tercio. La reclamación del pago de 37 millones de euros exigida a Isofotón corresponde a la tercera parte de los importes ya vencidos del contrato de suministro de polisilicio.

Pero las exigencias a Isofotón aun pueden ir a más, y podría encontrarse con otra reclamación de 74,4 millones de euros adicionales, ya que Hemlock presentó el pasado 26 de abril una demanda para la resolución del contrato, en la que exige que se le compense con 292 millones de dólares (225,6 millones de euros), de los que la tercera parte serían responsabilidad de la fábrica malagueña. La posición de Isofotón se ha visto además perjudicada por la fuerte caída que han tenido los precios del polisilicio en los últimos años.

El periodo de consultas del ERE sobre 240 despidos finaliza el miércoles

Por si fuera poco en la delicada situación de la compañía, el pasado día 9 el ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas comunicó a Isofotón la apertura de un expediente para la devolución de una subvención de 5,7 millones de euros recibida en 2007 por haber incumplido las obligaciones que le correspondían de acuerdo al reglamento de incentivos regionales.

Según la resolución, Isofotón “no ha acreditado” que realizara las inversiones de 25 millones de euros para las que solicitó la subvención, ni que dispusiera de un nivel de autofinanciación de 16 millones de euros, ni tampoco ha cumplido con la obligación de colaborar con la Administración al no contestar los sucesivos requerimientos de aclaraciones antes de la apertura del expediente.

La compañía declinó este lunes hacer ningún comentario sobre estos nuevos inconvenientes y emplazó a esperar al miércoles, cuando termina el plazo de consultas sobre el ERE y la dirección anunciará las nuevas medidas a adoptar. Las fuentes consultadas no aclararon si este nuevo escenario es la razón por la que se suspendió la reunión prevista hoy con los trabajadores. En la reunión del pasado 14 se hablaron de 240 despidos, 115 menos de los planteados al inicio, y reducciones de salarios.