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Sol vuelve a mudar de piel

El Colegio de Arquitectos convocará en octubre un concurso internacional para reformar la plaza

Está impulsado por el Ayuntamiento y la Comunidad

El proyecto busca reflexionar sobre la trayectoria histórica del epicentro de Madrid

La Puerta del Sol, en 1906. Ampliar foto
La Puerta del Sol, en 1906.

La Puerta del Sol tiene una veintena de farolas de tres diseños diferentes; cuatro pilotes para cortar el paso a vehículos y otras tantas barras de metal a las que encadenar bicicletas. Sol tiene cuatro quioscos de prensa, uno de lotería y otro de tabaco; seis cabinas de teléfono, y dos paneles de información o publicidad. Tiene cuatro bocas de metro, dos ascensores y un vestíbulo exterior de cristal bautizado como el tragabolas. Tiene dos fuentes, una estatua ecuestre, el oso y el madroño sobre un pedestal y una diosa griega subida a un pilar. Lo que no tiene Sol son árboles o bancos en los que sentarse. Ni alma.

Todos sus elementos parecen diseminados desde las alturas sin ton ni son; de hecho, algunos han cambiado tanto de sitio que cuesta localizarlos. Prácticamente nada de lo que hay allí goza del cariño de los madrileños. Y los turistas, que acuden a fotografiar los símbolos del casticismo local, deben sentarse luego en el suelo, junto a las fuentes, porque el Ayuntamiento, bien porque considera que la plaza no es estancial sino de paso, bien porque quiere evitar que hagan noche allí los vagabundos que llenan de todas formas los soportales de la plaza Mayor, evita por todos los medios dejar un resquicio para el reposo.

La Puerta del Sol, en 1984. ampliar foto
La Puerta del Sol, en 1984.

La Puerta del Sol, que representa a Madrid en manifestaciones televisadas y en fin de año, está cerca de poblarse además de terrazas, en parte de los establecimientos hosteleros allí presentes, en parte por una concesión municipal para instalar un nuevo quiosco en mitad de la plaza. Pero antes, el Ayuntamiento de la capital y la Comunidad (que tiene precisamente allí su sede) han dado vía libre al Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) para convocar un concurso internacional de ideas en octubre que permita ordenar lo que ya hay, eliminar lo prescindible, racionalizar el tráfico de vehículos y el tránsito de peatones, y desenterrar el alma de la plaza, si acaso la tuviera. “Tenemos que pensar la plaza entre todos, no puede seguir siendo una herida que la gente evite para no encontrarse con muñecos de Bob Esponja o compradores de oro”, cree+ el decano del Colegio de Arquitectos, José Antonio Granero. “Madrileños y turistas sienten desapego por Sol, y de la falta de cariño viene su banalización. No es una plaza estancial, es un cruce de caminos. No está bien diseñado, tiene demasiados elementos. Hay que ponerle racionalidad”.

El Colegio de Arquitectos está cerrando acuerdos ya con tres empresas muy ligadas a la Puerta del Sol “para que lideren el proyecto desde el punto de vista económico”. Han mostrado su interés la constructora OHL, embarcada en la reforma del complejo de Canalejas, a escasos metros de distancia; y El Corte Inglés, que posee varios centros comerciales en la zona. Falta por hablarlo con Apple, que abrirá en unos meses su tienda insignia en la plaza, y a la que Granero ve posible convencer para que se sume al proyecto.

El siguiente paso será una serie de exposiciones y coloquios en la sede del Colegio de Arquitectos, en las Escuelas Pías, para explicar la historia de la plaza, compararla con otros espacios similares en otras ciudades, y “permitir que los ciudadanos la conozcan y amen”. El colofón será el concurso internacional de ideas que se lanzará en octubre.

La Puerta del Sol, en 1870. ampliar foto
La Puerta del Sol, en 1870. BIBLIOTECA NACIONAL

La iniciativa busca una intervención total en ese espacio, que afecte tanto a la plaza como a su entorno, a los elementos diseminados por ella y a las vías de acceso. Para ello, Granero se ha puesto en contacto con el hasta hace pocos días edil de Centro y ahora delegado municipal de Las Artes, Pedro Corral (entre sus atribuciones está el paisaje urbano), y con el delegado municipal de Medio Ambiente y Movilidad, Diego Sanjuanbenito. “Hay que aprovechar lo que hay, no se trata de tirar por tirar. Hay que ser prudentes, hacer una intervención potente e interesante, pero desde la racionalidad”, añade Granero.

La Puerta del Sol sufrió su última reforma de importancia entre 2005 y 2009, coincidiendo con la construcción de una estación de tren en sus entrañas. La obra sufrió retrasos al hallarse restos de la iglesia del Buen Suceso, que se pueden ver en la propia estación.

La Puerta del Sol, en 1916. ampliar foto
La Puerta del Sol, en 1916. HEMEROTECA MUNICIPAL

La reforma se inauguró en junio de hace cuatro años. Aumentó la superficie peatonal, limitando el tráfico a un par de carriles entre la calle Mayor y la carrera de San Jerónimo. El Ayuntamiento arañó este año además un carril-bici al vial. Sólo queda otra calle con tráfico, Carretas, que está en el ánimo municipal peatonalizarla (falta dinero). La expresidenta regional Esperanza Aguirre (PP) y el exalcalde Alberto Ruiz-Gallardón (PP) se enzarzaron hasta por los quioscos de tabaco y lotería, que una quería quitar y el otro mantener. Llegaron a los tribunales. La reforma actual contará, en cambio, con el consenso de sus sucesores, Ignacio González y Ana Botella.

Los madrileños necesitamos Sol

JOSE ANTONIO GRANERO

Madrid y sus ciudadanos necesitamos recuperar la Puerta del Sol. Es un lugar extraordinario en el mundo de los símbolos urbanos, que tuvo su momento más brillante tras la reforma acometida en el siglo XIX. Es un espacio amado y odiado, soporte de la expresión colectiva, un cruce vacío en el que festejar, encontrarse, criticar, celebrar... de nuevo muchos verbos y todos ellos en un mismo lugar.

Cuando desde las Administraciones se propuso la instalación de un quiosco con terraza, el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid decidió intervenir en positivo, con la propuesta de una reflexión profesional abierta a la participación ciudadana sobre ese espacio público. Se haga lo que se haga en Sol, será referencia para las intervenciones sobre el paisaje urbano en la capital y en muchas otras ciudades.

La iniciativa se ha recogido por el Ayuntamiento de Madrid, y ya juntos empezamos a trabajar. Y lo hacemos a través del proyecto Madrid Think Tank, liderado desde el Colegio por los arquitectos Carlos Lahoz y Manuel Leira, y que vincula a profesionales, empresas y universidad con la participación ciudadana en la generación de actividad para crear una iniciativa urbana colectiva de Madrid, de la mano del Ayuntamiento y de la Comunidad.

Es necesario un proceso de información y difusión, y por ello todo empezará con una próxima exposición de la historia de la Puerta del Sol. Junto a ella, mesas redondas y debates, ejemplos de otras intervenciones en el mundo, expertos y profesionales, Administraciones y participación ciudadana. Es una gran oportunidad para empezar a conocer y querer más nuestro Madrid, y juntos mejorarlo.

Para ello, se convocará un concurso de ideas entre arquitectos de todo el mundo, con especial cuidado en la formulación de la pregunta y del jurado, ya que, junto con los profesionales que participen en la iniciativa, será la garantía del mejor resultado. Debemos poner en valor las preexistencias de la Puerta del Sol. Cada intervención debe sumar con las anteriores.

Sol representa un referente, local, nacional e internacional, y este hecho nos obliga a tratar este concurso con la máxima excelencia, rigor y cuidado. La Puerta del Sol debe ser nuestra referencia, debe volver a ser nuestro kilómetro cero. Madrid se lo merece.

José Antonio Granero es decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.

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