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Mas envía a sus ‘diplomáticos’el plan para convocar la consulta soberanista

El presidente tiene un informe con cinco alternativas para convocar el referéndum soberanista en 2014

Delegación catalana en Bruselas Ampliar foto
Delegación catalana en Bruselas

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, tiene sobre la mesa de su despacho cinco alternativas para convocar la consulta soberanista de 2014 bajo un manto legal. El informe, elaborado por Carles Viver Pi-Sunyer como director del Instituto de Estudios Autonómicos (también dirige el órgano asesor de Mas, el Consejo de la Transición Nacional) ha llegado a manos de la red que integra Diplocat, la diplomacia amateur de Mas encargada de tejer complicidades internacionales para obtener apoyos en el proceso soberanista. Es el segundo informe que la Generalitat entrega a Diplocat en su misión de dotar de argumentario a su diplomacia amateur.

El informe quere dejar claro que si el Ejecutivo de Mariano rajoy no permite la consulta es por falta de voluntad política, no de salidas legales. La vía internacional es a la que quiere aferrarse Mas si no obtiene permiso estatal para la consulta.

El informe prevé tres formas por las que el Estado puede permitir una consulta. La primera es un referéndum autorizado y regulado por el Gobierno, que no requiere de cambios en la ley. “El artículo 92.1 de la Constitución puede ser fácilmente interpretable en la vía para permitir un referéndum en Cataluña”, concluye el estudio. Esta vía es la primera que prevé Mas: pedir permiso al Gobierno.

El segundo camino es la vía que ha facilitado el referéndum escocés: que el Ejecutivo ceda a Cataluña temporalmente las competencias para convocar un referéndum. Este procedimiento, según el informe, requeriría del permiso del Congreso, y la transferencia podría hacerse de dos maneras: completa, con todas las potestades para la Generalitat; o parcial, en la que el Gobierno se guarda una capacidad de tutela en la votación.

El tercer camino consensuado es el que requerie de más complejidad: un cambio en la Constitución que dé a las autonomías las competencias para convocar referendos. Una forma, reconoce el informe, de superar el corsé del actual texto marco.

El documento prevé cinco alternativas para la votación soberanista

Aunque la idea del Gobierno catalán, que se encargarán de transmitir los colaboradores de Diplocat, es que el Estado no permitirá el referéndum. Por ello establece otras dos vías para dar un manto legal a la consulta, el plan B de Mas: la ley de consultas catalanas en vigor, que está revisando el Tribunal Constitucional y que, en cualquier caso, requiere del permiso del Gobierno para convocar votaciones; y la nueva norma que se está redactando en el Parlament, que dará a la Generalitat la facultad de organizar votaciones no vinculantes al margen del Estado. Las dos medidas, apunta el documento, deben ser ejecutadas rápidamente para evitar un previsible veto del TC.

Si todas las vías fallan, el documento apunta a la posibilidad de convocar unas elecciones plebiscitarias, el plan C de Mas por si el Estado impide por todas las vías la convocatoria de una consulta.

Este es el segundo informe que la Generalitat tramita a Diplocat. En el primero, destinado a dar argumentos para la salida de España, el Gobierno catalán tildaba al país de “caótico” y lo acusaba de oprimir los sentimientos nacionales de los catalanes.