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Mas alerta de un “conflicto de culturas” entre España y Cataluña

El presidente catalán impulsa su plan soberanista aprovechando la conmemoración de la caída de Barcelona en 1714

Artur Mas, ayer en la Generalitat.
Artur Mas, ayer en la Generalitat.

La Generalitat de Cataluña ya tiene a punto los fastos para conmemorar el año que viene el tricentenario de la caída de Barcelona bajo las tropas borbónicas en 1714, el último gran episodio de la Guerra de Sucesión. El presidente catalán, Artur Mas, dejó claro este sábado que piensa aprovechar la ocasión para realzar el proceso soberanista que, debería culminar precisamente el año que viene con una consulta de autodeterminación. En la presentación del programa de actos, realizada con la máxima pompa  en el Palau de la Generalitat, Mas llamó a los catalanes a convertirse esta vez en “vencedores” tras advertir de un “conflicto cultural” entre Cataluña y España al que no ve solución.

Mas habló de un “conflicto casi permanente” entre Cataluña y España motivado porque “la cultura española tradicionalmente ha intentado imponer, mientras que la catalana ha intentado fundamentarse en el pacto”. Mas llamó a superar este conflicto mostrando “nuestras mejores cartas”, que en su opinión son la democracia, el espíritu pacífico y el anhelo de libertad. El objetivo expresado por el líder nacionalista es que Cataluña deje de ser “objeto” político para pasar a ser “sujeto” político. “A un objeto se le impone la lengua, un sujeto la escoge. A un objeto se le recaudan los impuestos, un sujeto los recauda”, dijo para ejemplificar el cambio.

Al acto, en el que Mas estuvo acompañado por la presidenta del Parlament, Núria de Gispert y el alcalde de Barcelona, asistieron representantes de casi todos los partidos. El Partido Popular y Ciutadans no acudieron por considerar que el Gobierno de CiU yerra en sus prioridades.

Ante las críticas que han surgido por parte de algunos grupos políticos a la conmemoración de 1714, Mas defendió que es necesaria por una cuestión de justicia y dignidad, y porque mucha gente “se ha dejado la piel” en la defensa del pueblo catalán.

Los comisarios que han asumido el liderazgo de los actos de conmemoración, los comunicadores Miquel Calçada y Toni Soler, explicaron en el mismo acto las líneas maestras del programa de eventos que tiene que servir, según han explicado, para proyectar Catalunya en la “escena internacional”.

Durante un año la comisión que se encarga de los actos organizará congresos, jornadas, seminarios, simposios, conferencias, exposiciones, homenajes, inauguraciones, espectáculos y publicaciones diversas que giraran en torno al 1714 y la evolución de Cataluña en los siguientes 300 años.

El objetivo, según explico Calçada, sera “preservar la memoria de aquellos hechos históricos” a través de unos actos que buscarán tanto la dimensión académica, como involucrar a todos los ciudadanos apostando por la cultura tradicional y popular.

Los actos no se plantean solo dentro de la fronteras catalanas, sino que se organizarán “semanas catalanas” donde se abordará la Guerra de Sucesión en ciudades como Viena, Londres, Nova York, Washington, Berlín y Bruselas.