Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La hija de Eguiguren pide que los que trabajan por la paz salgan de la cárcel

El presidente del PSE-EE y Arnaldo Otegi han delegado en sus hijas la recogida del premio Gernika

María Eguiguren, hija del presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren,  ha pedido "a vascos y españoles" que "recen" por las víctimas y ha reclamado que quienes "trabajan por la paz", como Arnaldo Otegi, "salgan de la cárcel".

La joven ha recibido junto a la hija de Arnaldo Otegi, Garazi, el premio Gernika por la Paz y la Reconciliación, que este año ha distinguido al presidente del PSE-EE y al exportavoz de Batasuna por "su aportación en la consecución de la Paz en Euskal Herria". El líder socialista ha delegado la recepción del premio en su hija  para mostrar su desacuerdo con el mantenimiento del encarcelamiento de Otegi.

También ha sido distinguida con el mismo galardón, que se otorga anualmente el 26 de abril, en el marco de los actos conmemorativos del bombardeo de la localidad, la asociación brasileña Movimiento de los Sin Tierra.

"Yo sé lo que es odiar, sé lo que es oír 'ojalá se muera'. Odiar es el infierno, el cielo es vivir en paz", ha dicho la hija de Egiguren. Ha añadido que sabe "lo que es sufrir, lo que es tener miedo". Por ello, ha pedido "a vascos y españoles" que recen por las víctimas" y ha pedido "que salgan de las cárceles los que trabajan por la paz, como Arnaldo".

También ha agradecido "el trabajo" por la paz de todos los lehendakaris, "porque todos han hecho lo que han podido", pero ha puntualizado que "uno lo ha conseguido". "Gracias, Patxi", ha concluido, en alusión al ahora secretario general del PSE-EE.

Otegi ha llamado, en una carta escrita en la cárcel, a hacer "política con mayúsculas" y "construir" un país entre todos, con independencia de su ideología y sobre la base del respeto a los derechos humanos.

Los galardonados promovieron una mesa de diálogo con ETA en 2005 y 2006, con el visto bueno del Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, que se rompió con el atentado de la T4 en Barajas el 30 de diciembre de 2006. En su carta, Otegi ha reconocido que estas conversaciones, que se hicieron sin "cálculos políticos" y pensando en la necesidad de buscar un acuerdo para la paz de Euskadi, "dieron sus frutos, pero aún quedan frutos por recoger".

A juicio del exportavoz de Batasuna, es necesario "hacer política con mayúsculas", libre de "sectarismos y partidismo" y dando "la palabra al pueblo". "Quienes no piensan como nosotros también son parte del pueblo, con independencia de cómo piensen o dónde hayan nacido", afirma en su escrito. Tras agradecer a su familia y amigos el apoyo prestado, Otegi ha elogiado el trabajo de Eguiguren "porque su compromiso y lealtad han llevado a Euskal Herria a la situación actual".

En la ceremonia, se han leído otras dos cartas, una del presidente del Sinn Fein, el irlandés Gerry Adams, y otra del premio Nobel de la Paz de 1980, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, en respaldo de ambos galardonados.

La decisión de premiar a Eguiguren y Otegi fue adoptada por el jurado compuesto por representantes políticos del Ayuntamiento de Gernika-Lumo, el primer edil de la ciudad alemana de Pforzheim, la Fundación Gernika Gogoratuz, la Casa de Cultura y el Museo de la Paz.