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Turismo Valencia trabajó para Nóos meses antes de firmar el convenio

Los preparativos se adelantaron al coincidir dos eventos, explicó su subdirector, Jaume Mata

Rita Barberá, Iñaki Urdangarin y Francisco Camps durante la inauguración de la Valencia Summit de 2004.
Rita Barberá, Iñaki Urdangarin y Francisco Camps durante la inauguración de la Valencia Summit de 2004.

Jaume Mata, subdirector de la Fundación Turismo Valencia Convention Bureau, reconoció en su última comparencia ante el juez José Castro, que instruye el caso Urdangarin, que al menos tres meses antes de que se firmara el convenio con el Instituto Nóos para organizar la primera edición de la Valencia Summit este organismo estuvo trabajando con agencias de viajes en el alojamiento (entre 100 y 125 habitaciones) y las invitaciones al evento.

“Hicimos esas previsiones, esos preparativos (...). Con antelación hay que invitar a los ponentes, los conferenciantes, hay que tener todo preparado. (...) Estábamos trabajando en un congreso que se iba a celebrar, lo que faltaba era formalizar ese convenio de colaboración. Después se firmó, pero nosotros ya estábamos trabajando”, declaró. Mata justificó la premura con que en esas mismas fechas en las que se iba a celebrar la cumbre se celebraban unas regatas en Valencia.

El subdirector de Turismo Valencia admitió, como se reflejaba en un correo que le remite el empleado de Nóos Juan Pablo Molinero en junio de 2004, que desde primavera estaban trabajando “con todos esos preparativos” por indicación del director, José Salinas, y que ya en esas fechas el precio de la cumbre “venía en la propuesta, estaba aprobado”.

El fiscal inquirió a Mata sobre la contradicción de que en la firma del convenio figure la fecha del 8 de septiembre y que en un correo del 17 de septiembre Molinero se quejara al subdirector de Turismo de que estaban “a un mes de la cumbre y todavía no hay contrato firmado”. Mata aseguró no recordar, pese a que contestó ese correo.

Asimismo, el fiscal le pidió que aclarara el correo que mandó a Molinero el 31 de agosto de 2004, en el que revelaba que el papel de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, fue decisivo en estos eventos. Mata relataba a Molinero que la alcaldesa aún no había regresado de vacaciones por lo que no había podido “despachar con ella los temas pendientes relativos a la Valencia Summit”. El subdirector, tras un intrincado circunloquio, se imaginó que “debía tratarse de todos los actos institucionales, de presentación a la opinión pública y a los medios de comunicación”, que había que “trasladar a las entidades, a las instituciones, a las empresas”. Barberá niega sistemáticamente que ella haya decidido nada relacionado con la Valencia Summit, una cumbre según ella decidida por Turismo Valencia como organismo privado.

El juez acepta la personación del PSPV en el 'caso Nóos'

El juez del caso Nóos, José Castro, ha aceptado la personación como acusación particular colectiva de los concejales socialistas en el Ayuntamiento de Valencia en su doble condición de representantes de una parte de los ciudadanos afectados por el presunto mal uso de caudales públicos y por estar obligados a la defensa del correcto funcionamiento de la Corporación municipal. El magistrado Castro instruye un caso de posible desvío de fondos públicos de la Generalitat valenciana y el Consell balear al Instituto Nóos, que dirigían el duque de Palma y su socio Diego Torres, por la organización de varios eventos.

La Fundación Turismo Valencia Convention Bureau, que gestiona la promoción turística de la capital, rechazó en su día la personación penal ofrecida por Castro y optó por reclamar responsabilidades civiles al Instituto Nóos, organizador de los tres congresos Valencia Summit sobre deporte y ciudad en 2004, 2005 y 2006, si al final del proceso hay condena. Se trata de una fórmula similar a la ejercida por la Generalitat y la Ciutat de les Arts i les Ciències (CACSA) contra los responsables de Nóos sin pedir responsabilidad penal.

Turismo Valencia, que se nutre básicamente de dinero público, gastó sin mediar ningún concurso público al menos 1,35 millones de euros en estos eventos, cantidad que Esquerra Unida eleva a dos millones de euros. Un informe del Tribunal de Cuentas considera que Valencia Convention Bureau “como integrante de ese sector público local” por la “dependencia económica” del Ayuntamiento de Valencia, por lo que debió ajustarse a las limitaciones y requisitos de contrato que afectan al sector público.

El portavoz del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Valencia, Joan Calabuig, destacó ayer que la personación “permitirá aclarar dónde fue a parar el dinero de los valencianos y las valencianas”. Calabuig insistió en que si la alcaldesa Barberá “realmente estuviera preocupada por lo que ha sucedido, habría tomado la iniciativa de personarse para defender los intereses y los recursos públicos”.