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Cerrada una guardería de Barcelona por cuatro casos de lipoatrofia

Los afectados son dos niños y dos trabajadores del centro

La guardería municipal El Roure, en el distrito barcelonés del Eixample, permanecerá cerrada “de manera provisional y preventiva”, anunció ayer el Ayuntamiento, después de que se diagnosticaran cuatro posibles casos de lipoatrofia semicircular, dos en alumnos y dos en empleados. El regidor de Educación y del distrito, Gerard Ardanuy (CiU), informó de la decisión, que deja sin servicio a 87 familias. El Consistorio está trabajando en un plan de choque para reubicar a los niños, aún por puntualizar.

Ardanuy se refirió a los casos como “posibles”, ya que aseguró que se trata de una enfermedad “muy difícil de diagnosticar” y de la que no se tenía constancia de casos infantiles. El primer caso fue confirmado el pasado 18 de marzo por el hospital de Sant Pau y ayer se conocieron los otros dos. La ludoteca que comparte edificio con la guardería no cerrará sus puertas.

La lipoatrofia semicircular es un mal reversible que afecta el tejido adiposo de brazos y piernas. Es indolora y deja semicírculos hundidos en los brazos. La literatura médica lo atribuye principalmente a la deficiente climatización —poca humedad— y en los campos electromagnéticos de las nuevas oficinas.

La delegada de salud de Barcelona, Cristina Iniesta, explicó que los menores afectados presentan la misma sintomatología que los adultos. “Por tratarse de una enfermedad que se da en ambientes laborales no se conocían casos de menores”, aseguró Iniesta. “La lipoatrofia se plantea en una tipología de edificios y de puestos de trabajo que no encaja con la tipología del edificio de la guardería ni de las posiciones laborales del centro”, puntualizó Ardanuy.

En diciembre del año pasado, la biblioteca Agustí Centelles, que comparte edificio con la guardería, cerró sus puertas por el mismo motivo. En su día, el Ayuntamiento explicó que el análisis del edificio, en su día, descartó una posible afectación de las dependencias de la guardería. Una vez más, sin embargo, se volverá a revisar toda la edificación. Ardanuy apuntó a que “algunos elementos de juego y el pavimento del patio de juegos del centro podrían ser generadores de electricidad estática y son aislantes”. Estos elementos serán retirados una vez más se volverá a revisar toda la edificación.

Ardanuy descartó, sin embargo, interrumpir las actividades de una ludoteca y del centro cívico que también funcionan en el edificio. Pero como medida de precaución todos los empleados también se someterán a pruebas médicas.

El centro que alberga los equipamientos abrió sus puertas en mayo de 2011. Un año después, comenzaron a diagnosticarse los casos de lipoatrofia semicircular. Ardanuy explicó que aún no han comenzado las obras para reabrir la biblioteca, que entre otras incluye cambiar el suelo para que no sea aislante y no genere energía estática. Las obras tienen un costo de más de 400.000 euros.

En Barcelona ya se habían diagnosticado casos de este mal en la nueva sede de Gas Natural —donde en 2007 se presentaron 200 casos—, la Torre Agbar, La Caixa y las oficinas de Caprabo de L'Hospitalet de Llobregat. La AMPA de la guardería prefirió no hacer pronunciarse hasta mañana.