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Las víctimas del accidente del metro de Valencia no tienen voz en Canal 9

Siete años de censura informativa en la televisión autonómica sobre el caso

Francisco Camps hace declaraciones en el escenario del accidente del metro en un informativo de Canal 9 el mismo día de la tragedia.rn rn
Francisco Camps hace declaraciones en el escenario del accidente del metro en un informativo de Canal 9 el mismo día de la tragedia.

El descarrilamiento de un convoy del metro de Valencia a la entrada de la estación de Jesús, en el que murieron aquel 3 de julio de 2006 un total de 43 personas y 47 resultaron heridas, fue trágico. E inoportuno. La preparación de la visita del papa Benedicto XVI, que visitaría la ciudad tres días después, tenía en éxtasis al poder valenciano monopolizado por el PP. Los gobernantes no supieron sobreponerse con entereza al contratiempo. Tampoco lo hizo Canal 9. Si el presidente de entonces, Francisco Camps, no fue capaz de recibir nunca, en cerca de cinco años, a la asociación que agrupa a los familiares de las víctimas del accidente, la televisión valenciana todavía no ha dado voz a sus opiniones cuando está a punto de cumplirse el séptimo aniversario de uno de los sucesos más graves registrados jamás en un ferrocarril metropolitano.

La reacción de Canal 9 en las horas posteriores al suceso fue lenta y levantó críticas. Sus informativos, que se emitían desde la Ciudad de las Artes y las Ciencias y que estaban centrados en el operativo preparado para la visita del Papa, remolonearon ante una noticia que desbarataba todos los guiones. La televisión valenciana no fue capaz ni de suspender su programación para improvisar ese día una retransmisión extraordinaria.

En sus informaciones, entre testimonios de supervivientes o de familiares a la espera de noticias, el vicepresidente Vicente Rambla puntualizó enseguida que se trataba de “un gravísimo accidente fortuito”, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, insistió en que los dispositivos de emergencia fueron “inmediatos” y el consejero de Infraestructuras, José Ramón García Antón, negó sin convicción que el exceso de velocidad fuera la causa del accidente. “Estimamos que no, pero no podemos decir ni que sí ni que no”, fue su fórmula. También Camps hizo declaraciones en el lugar de la tragedia.

La tragedia se trató como “una información de perfil bajo”

Solo días después, Canal 9 emitió una noticia en la que se enfatizaba que el metro de Valencia era una instalación completamente segura. Los presentadores de los informativos recuperaron pronto el énfasis en la inminente llegada de Benedicto XVI, que protagonizaría “una semana muy especial”.

Cuando se disipó el incienso, la polémica sobre lo ocurrido estalló en el ámbito político y mediático. La exigencia de responsabilidades ante un desastre por el que no dimitió nadie fue cuajando en el ánimo de los familiares de las víctimas, que acabarían organizándose en una asociación. “Francisco Camps ha destacado que hoy toda la Comunidad Valenciana está junto a las familias de los desaparecidos y que siempre tendrán su apoyo y el de su Consell”, señaló el Notícies Nou en el primer aniversario del accidente, jornada en la que pararon a mediodía todos los trenes del metro y se guardó un minuto de silencio. La víspera, según Canal 9, en la inauguración de un monolito conmemorativo, la asociación de víctimas había “utilizado el homenaje para denunciar que muchas familias no han sido invitadas, y también para pedir responsabilidades políticas por el accidente”.

La Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio no existió, a efectos de la televisión autonómica, desde entonces. Alguna referencia fugaz a los aniversarios del accidente y alguna alusión, como la del 3 de julio de 2011: “Los familiares reclaman que se profundice en la investigación judicial, aunque la causa fue archivada en 2007 al considerar que no había responsabilidad penal”.

Tuvo que dimitir Camps para que el nuevo presidente, Alberto Fabra, recibiera, el 21 de octubre de 2011, a las víctimas del metro. pero las costumbres de Canal 9 no cambiaron. Dedicó al asunto, como en ocasiones anteriores, un plató —es decir, una breve noticia con la voz del presentador sobre imágenes de la reunión— en el que se dijo que la asociación “valoró positivamente” el encuentro.

El diputado Moreno pide en las Cortes un informativo que dé voz a la víctimas

“Las informaciones que salían en Canal 9 estaba en la línea de lo que decía Presidencia de la Generalitat y lo que decía el portavoz del Gobierno valenciano”, afirma Frederic Ferri, editor de informativos de la televisión, en uno de los documentales que la asociación de víctimas y la productora Barret Films están haciendo públicos para denunciar lo ocurrido con el accidente. Según Ferri, la tragedia se trató como “una información de perfil bajo o que no tenía que cubrirse”.

A raíz de publicarse el documental, titulado La estrategia del silencio, el diputado socialista Josep Moreno pidió la comparecencia urgente del vicepresidente del Consell, José Ciscar, para explicar “la posible ocultación y manipulación de la información”. Ante su estupor, la Mesa de las Cortes Valencianas, que preside Juan Cotino, la consideró improcedente porque el motivo aducido “no es un hecho probado” y se trataría de una información “posteriormente rectificada”, en alusión a que Nuria Romeral, directora de Ràdio Nou y exjefa de comunicación de Camps, negó haber dado instrucciones a la televisión pública desde la Generalitat, como sostiene Ferri.

Moreno ha registrado una proposición no de ley para que las Cortes insten a RTVV a la emisión de “un espacio informativo especial” que dé voz a las víctimas del accidente e informe con “veracidad e imparcialidad”. El diputado socialista recuerda que la asociación de víctimas “no ha tenido nunca acceso a los medios de información públicos para poder trasladar a la ciudadanía su versión”.

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