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La infancia de Lorca, en 3D

Una exposición de 27 imágenes muestra, a través de estereoscopios, la casa natal del poeta

La veintena de estereoscopios expuestos en el centro de Fuente Vaqueros. Ampliar foto
La veintena de estereoscopios expuestos en el centro de Fuente Vaqueros.

El Museo Casa Natal de Federico García Lorca, en Fuente Vaqueros (Granada), es el único en el mundo en el que se enciende la chimenea para que el visitante se sienta como en su casa. Hace 15 años los fotógrafos Mari Luz Polo y José Luis Gómez inmortalizaron en 27 imágenes en 3D algunas estancias, como la de la chimenea encendida o la cuna donde durmió Lorca. Las fotografías comenzaron en 1998 una gira por la provincia granadina para promocionar la casa del escritor; y es ahora en el centro de Estudios Lorquianos, en la tierra del poeta, donde se muestran por primera vez a través de estereoscopios.

La colección de estas 27 fotografías en tres dimensiones se denomina Visita virtual al Museo Casa Natal FGL y se podrá ver hasta junio. El primer lugar donde se expusieron estas imágenes fue en la Alhambra en 1998. Mientras los visitantes hacían la cola de espera para sacar las entradas del monumento se podían distraer descubriendo el interior de la casa del escritor. Así fue como el Patronato Federico García Lorca captaba a los turistas que querían ver donde nació el poeta. “La exposición la tuvimos que quitar por las colas inmensas que se formaban para ver la casa en Fuente Vaqueros. Fue un exceso de promoción”, recuerda Juan de Loxa, fundador en 1986 del Museo Casa Natal Federico García Lorca, institución que ha dirigido durante 20 años.

Desde que los estereoscopios se mostraron en el monumento nazarí, la colección ha rotado por pueblos, colegios y asociaciones de toda la provincia de Granada, pero también ha viajado al extranjero, concretamente al Hotel Castelar de Buenos Aires (Argentina). Tres estereoscopios estuvieron expuestos en la entrada del hotel, ya que la habitación 704 se había convertido en un museo dedicado al escritor. Y es que Lorca se alojó una temporada en dicho dormitorio, durante su estancia en Argentina.

Imagen de la casa natal de Lorca. ampliar foto
Imagen de la casa natal de Lorca.

“Es una cosa muy naïf y muy mágica”, define el fundador del museo. El recorrido comienza con una gran luna blanca que curiosa, se cuela en una diminuta casa museo. Lo siguiente que observamos es un cartel que nos dice cómo debemos descubrir la exposición: “Para ver las fotografías levanta la cajita a la altura de su vista y oriéntala hacia un foco de luz”.

El concepto del tiempo detenido se aprecia en cada caja de madera, que están colocadas sobre columnas de hierro alineadas. Es un recorrido que se realiza desplazándose por cada estereoscopio como una serpiente que se mueve al ritmo de unas notas, las que Lorca toca al piano y Argentinita interpreta, una selección de canciones populares españolas. La colección invita al público a adentrarse de otra forma en el interior de la casa donde nació el poeta, con el valor añadido que le da el estereoscopio. Y es que a través de estos accesorios accedemos a rincones inadvertidos o a disfrutar de un momento que nunca hubiéramos imaginado, como ver el andador de Federico o la bomba de agua del patio con el grifo abierto. Los secretos del espacio en el que vivió y después soñó Lorca se quedan guardados en las pequeñas cajas de madera y más fascinante se hace el recorrido virtual si ya antes se conoce la casa donde nació el poeta.