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La parálisis del puerto exterior no logra activar la regeneración de Pasaia

La Diputación critica que el PNV echó “a la basura” 600.000 euros en informes

Una visita general de la localidad guipuzcoana de Pasaia.
Una visita general de la localidad guipuzcoana de Pasaia.

El primer golpe de vista al llegar por carretera a Pasaia es muy parecido al de hace lustros: un enclave degradado con edificios desmantelados, antiguos pabellones portuarios derrumbados, naves desocupadas que son pasto de la ruina, una calzada repleta de socavones... una vergüenza para los vecinos de esta localidad guipuzcoana que llevan esperando más de dos décadas a que las autoridades cumplan de una vez sus promesas. La regeneración integral de la bahía pasaitarra no ha avanzado, salvo algunos parcheos que no han mejorado la situación, por haber sido condicionada por la construcción del puerto exterior. Ahora que este macroproyecto ha quedado en punto muerto, ¿por qué no se activa la reforma urbanística del entorno más degradado de Euskadi si todas las fuerzas políticas, sin excepción, dicen estar de acuerdo en que es una prioridad social?

La plataforma vecinal La Herrera Herrira considera que la Autoridad Portuaria y las instituciones “han chantajeado a la población” al haber utilizado la regeneración de la bahía “como una moneda de cambio para que aceptáramos la construcción del puerto exterior”, afirma su portavoz, Iñaki Aristi. “La regeneración no puede depender de los caprichos de los poderes económicos con el puerto exterior”, añade.

El pronunciamiento de la consejera de Medio Ambiente, Ana Oregi, en contra de la dársena junto al Jaizkibel ha sido determinante para certificar una defunción que estaba anunciada. Oregi ha declarado que Pasaia “necesita la regeneración urgente de su dársena y entorno que se concertará en Jaizkibia”. Estas palabras, sin embargo, no casan con los hechos: en el proyecto de presupuesto del Gobierno vasco no figura un solo euro para este fin. Sí se ha consignado, en cambio, una subvención de un millón de euros a favor de la Autoridad Portuaria para continuar con las obras de la nueva lonja pesquera.

La Diputación de Gipuzkoa ha consignado para este ejercicio una partida de 3,5 millones para la remodelación urbana de la bahía. Juan Carlos Alduntzin, jefe del gabinete de diputado general y ex responsable foral de Medio Ambiente, advierte de que la voluntad de partidos e instituciones por la regeneración “no es sincera”, y recuerda que la desafección de los terrenos de La Herrera norte y oeste sigue “en vía muerta” porque Puertos del Estado “no ha continuado con su tramitación”.

"Han chantajeado a la población con el puerto exterior", lamentan los vecinos

La cesión de estas parcelas de La Herrera al Ayuntamiento, para una posterior intervención urbanística en la zona, es un elemento clave para adecentar el entorno. El Puerto de Pasaia, propietario de estos terrenos, no los ha transferido todavía. En diciembre de 2010 inició el trámite para su desafección, pero el expediente sigue en un cajón de Fomento.

Hasta conseguir que La Herrera sea de titularidad pública, el Ayuntamiento solo ha podido hacer pequeñas actuaciones en este área. La alcaldesa Amaia Agirregabiria (Bildu) no ha querido dar su punto de vista al respecto “por falta de tiempo”. A futuro, se plantea aplicar los “criterios de ordenación de La Herrera”, un plan aprobado por el pleno en mayo de 2011 y que sigue sin poder ejecutarse. El documento, fruto de las aportaciones de los vecinos, propone transformar La Herrera en un “espacio público” con zonas de esparcimiento, equipamientos culturales y sociales y sin apenas viviendas, en el que se mantendrían como referentes la actual Casa Ciriza, la Tenencia de Alcaldía o el centro Rabanne.

Es un modelo diferente al que proponía el Masterplan de Pasaia, redactado por arquitectos urbanistas de KCAP (Holanda) y LKS, que fue “secuestrado” por la Diputación tras la llegada de Bildu a esta institución, asegura uno de sus autores. Alduntzin señala que el Masterplan es un documento que “engorda la estantería de brillantes ideas cuyo objetivo no es la regeneración, sino justificar la financiación del puerto exterior”. Alduntzin asegura que el anterior gobierno foral presidido por el PNV gastó “más de 600.000 euros para nada” en planes e informes sobre Pasaialdea: “Un dinero tirado a la basura”.