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Arreglar la seguridad del Palacio de Congresos le cuesta un millón a Botella

El Gobierno municipal prepara un ERE en la empresa que gestiona esa instalación y el Arena

El Palacio Municipal de Congresos, clausurado tras la tragedia del Madrid Arena para reparar graves fallos de seguridad. Ampliar foto
El Palacio Municipal de Congresos, clausurado tras la tragedia del Madrid Arena para reparar graves fallos de seguridad.

Al menos 911.500 euros le va a costar al Ayuntamiento de Madrid la reforma del Palacio Municipal de Congresos. El edificio reabrirá el 21 de abril, tras el cambio de la central de incendios, los sensores y detectores de todo el edificio, y la señalización visual y sonora de emergencias. Durante meses, probablemente años, albergó espectáculos, conciertos y ferias incumpliendo la normativa de seguridad. Sólo se cerró después de la tragedia del Madrid Arena, junto con otras instalaciones en idéntica situación. El Ayuntamiento carece de dinero para arreglar todos estos edificios, así que se centró en éste y aplazó el resto. Entre tanto, ha aprobado un expediente de regulación de empleo para recortar gastos.

Conciertos de riesgo

El Palacio Municipal de Congresos, ubicado en Campo de las Naciones, cuenta con dos auditorios para 913 y 1.814 personas. El Ayuntamiento de Madrid lo clausuró el 8 de noviembre para solventar problemas de seguridad que nunca quiso detallar. La alcaldesa, Ana Botella (PP), tomó esa decisión una semana después de la tragedia del Madrid Arena. Pero el Ayuntamiento conocía desde mucho antes los fallos de seguridad. Admitió haber recibido el informe el 19 de octubre. Pero no clausuró el edificio hasta tres semanas después. ¿Eran graves las deficiencias? ¿Justificaban su cierre inmediato? El informe, al que tuvo acceso EL PAÍS, detalla 70 incidencias, de las que siete aparecen como muy graves y 14 afectan a la seguridad de las personas. Son averías, por ejemplo, del sistema de extinción de incendios y de puertas de emergencia. El propio Ayuntamiento reconoce en su informe que deben solventarse antes de poder reabrir el edificio. Sin embargo, lo mantuvo operativo tres semanas, aun sabiendo de esos fallos. Y en ese tiempo se celebraron espectáculos con cientos si no miles de espectadores. Les Luthiers actuaron hasta el día 21 de octubre.

El Ayuntamiento ordenó revisar el estado de las instalaciones que gestiona la empresa municipal Madrid Espacios y Congresos (Madridec) la pasada primavera. Recibió el resultado de esa auditoría en octubre, pero no hizo nada hasta después de la muerte de cinco jóvenes en la fiesta de Halloween del pabellón Madrid Arena. Entonces, agobiada por la presión social, la alcaldesa, Ana Botella (Partido Popular), ordenó cerrar todos los edificios en los que se descubrieron fallos de seguridad hasta poder repararlos.

Bueno, todos no: fundamentalmente, el Palacio Municipal de Congresos y el Palacio de Cristal de la Casa de Campo. El primero, reabrirá en abril; era el más urgente, porque era el que más beneficios generaba. El Palacio de Cristal deberá esperar a otoño. En ese edificio, de 22.000 metros cuadrados y con un aforo de 8.000 personas, está realizando aún la auditoría para saber cuánto le costarán los arreglos.

Quedaron sin cerrar otros edificios, como el pabellón municipal de La Pipa, en la Casa de Campo, donde se siguen celebrando ferias pese a los fallos de seguridad detectados. Los inspectores municipales determinaron que eran menos urgentes, tomando en consideración que no hay dinero para arreglarlos todos a la vez. De hecho, el área municipal de Hacienda señaló que la forma de costear esas reparaciones en edificios debía ser vender otros edificios. No se ha hecho, o al menos no aún. Lo que sí se va a hacer es despedir a trabajadores.

Madridec tiene un pasivo de 290 millones de euros. Su patrimonio asciende a 482 millones de euros, de forma que le bastaría con vender edificios (o externalizar su gestión, como pretende hacer a medio plazo, antes de dar el paso definitivo) para aliviar su carga. Pero antes de eso, ha preferido recortar personal. Tiene 94 trabajadores, que le cuestan 5,3 millones de euros. Un tercio, 29, son jefes. Estos suman 1,8 millones del total de salarios. La estructura del expediente de regulación de empleo no se conoce aún, pero afectará prácticamente a la mitad de empleados.

Un edificio condenado a la melancolía

Madrid Espacios y Congresos compró en 2008 el edificio de cinco plantas y cerca de 15.000 metros cuadrados ubicado en el número 25 de la calle de la Montera, en el centro de la capital, por 55 millones de euros. Quiso crear allí un centro comercial, primero, y un hotel de lujo después, con el fin de impulsar la revitalización de la calle. Entró en contacto e incluso firmó una opción de compra con la inmobiliaria Grupo 22, pero la operación se frustró y sigue frustrada. “Pensaban cerrar una operación limpia, y se les convirtió en un atolladero”, ha señalado esta mañana el concejal socialista Gabriel Calles.

El Gobierno municipal ha explicado esta mañana que ingresa cerca de 500.000 euros al año por el alquiler de una zapatería, un bingo y un estanco ubicados en el edificio. Los gastos de mantenimiento y seguridad le cuestan unos 100.000 euros anuales. Gabriel Calles ha pedido esta mañana al Ayuntamiento que se comprometa a no vender el edificio por menos de lo que costó comprarlo. No ha obtenido respuesta.

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