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El juez investiga la financiación ilegal del PP de Valencia desde la saqueada Emarsa

El exgerente de la sociedad pública ha declarado que dio 100.000 euros Senent

Este es hoy concejal de Hacienda de Barberá y fue presidente de la depuradora

Silvestre Senent, a la izquierda, con Rita Barberá y otros miembros de su equipo.
Silvestre Senent, a la izquierda, con Rita Barberá y otros miembros de su equipo.

El juez del caso Emarsa ha abierto la investigación sobre la posible financiación ilegal del PP de la ciudad de Valencia, en el que a pesar de no ostentar cargo alguno nadie discute la autoridad de la alcaldesa Rita Barberá. Esteban Cuesta, el exgerente de la empresa pública que depuraba el agua de Valencia saqueada hasta la quiebra, declaró la semana pasada que Emarsa entregó al menos 100.000 euros al concejal de Hacienda de Barberá, Silvestre Senent, para pagar actos de los populares de Valencia. La financiación se articuló, según Cuesta, a través de "cinco o seis" pagos de 20.000 euros cada uno, que habrían servido para pagar una cena anual de homenaje a los afiliados del PP en el restaurante Alameda Palace de Valencia. Cuesta, que era dirigente del PP en la ciudad y alcalde pedáneo de Benimàmet, aseguró que las entregas de dinero a Senent las hizo personalmente otro responsable de la depuradora y miembro del aparato del PP en Valencia, Santos Peral, y que esa costumbre de abonar con fondos de Emarsa actos del partido ya se producía antes de su llegada a la gerencia, en 2004.

El magistrado instructor, Vicente Ríos, ha requerido en una providencia hecha pública hoy al director del restaurante Alameda Palace que informe si entre 2005 y 2006 ha albergado "cenas de homenaje a los afiliados del Partido Popular de Valencia, ascendiendo el importe de la facturación de cada una de dichas cenas a unos 20.000 euros aproximadamente". En caso afirmativo, el juez reclama las facturas de los ágapes y la identificación de la persona que los pagó. El instructor advierte al director del restaurante que de no dar cumplimiento "a lo ordenado a la mayor brevedad podría cometer un delito de desobediencia grave a la autoridad judicial".

Senent ha negado la financiación irregular del PP de la ciudad de Valencia y ha afirmado que cada militante, él incluido, pagó su cena. La situación del concejal de Barberá parece, sin embargo, muy difícil. Otras declaraciones de testigos e imputados de la causa han destacado su conexión con la empresa pública saqueada, de la que el propio Senent fue presidente durante varios años, incluida la entrega de regalos por parte de su entorno así como de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. Senent ha sido, además, presidente del PP de Valencia hasta hace unas semanas, cuando fue nombrado presidente de honor y del comité electoral.

Dos imputados admiten que llevaban dinero negro en su coche

hasta Andorra

El juez ha interrogado también en los dos últimos dos días a dos implicados en otra de las tramas creadas en torno a la planta depuradora de Pinedo. El empresario Vicente José Gil Blay y su hijo de Vicente Gil Usedo aseguraron que uno de los principales imputados y huido de la justicia, Jorge Ignacio Roca, les ingresaba dinero en una cuenta que tenían abierta en Andorra para defraudar al fisco. Gil Blay reconoció que antes de conocer a Roca ya tenían la cuenta, en la que iban ingresando el dinero negro que obtenían con su negocio de abanicos de forma personal, tras llevarlo en coche desde Valencia. El empresario aseguró que después de ser parados en un control policial al llegar a Andorra, en el que la policía no encontró el dinero que llevaban oculto, decidieron buscar otra fórmula. 

La solución, han indicado al juez, se la dio Roca: el ahora fugado les ingresaba el dinero que le pedían en la cuenta que los Gil tenían en Andorra y después pasaba a cobrarlo por su fábrica en Valencia con un recargo del 2%. En unos meses, entre octubre de 2009 y abril de 2010, Roca les ingresó por este sistema 690.108 euros. Tanto el padre como el hijo han afirmado que destinaban ese dinero a pagar a sus proveedores en China, aunque la investigación apunta a que pudieron participar en el blanqueo de los fondos saqueados en Emarsa. Ambos han negado haber participado en los negocios inmobiliarios en Francia con los que, según la investigación, Roca blanqueó una parte del dinero defraudado.