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La izquierda ‘abertzale’ participa por primera vez en un homenaje a Buesa

Mintegi guarda un minuto de silencio en recuerdo del dirigente socialista y su escolta, asesinados por ETA hace 13 años

La presidenta del Parlamento vasco, Bakartxo Tejeria, coloca una ofrenda floral en memoria de Buesa y su escolta en el monumento a las víctimas que se levanta en la Cámara.
La presidenta del Parlamento vasco, Bakartxo Tejeria, coloca una ofrenda floral en memoria de Buesa y su escolta en el monumento a las víctimas que se levanta en la Cámara.l. rico

En el Parlamento sí, pero fuera, todavía no. La izquierda abertzale ha participado este viernes en el homenaje institucional al que fuera vicelehendakari del Gobierno vasco y secretario general de los socialistas alaveses, Fernando Buesa, pero ha evitado su presencia media hora después en el acto frente al monolito situado donde un coche bomba activado por el terrorista de ETA Asier Carrera segó su vida y la del escolta que le acompañaba, el ertzaina, Jorge Díez, en 2000. Los partidos políticos, amigos y compañeros del político alavés que fusionó las ikastolas —hasta entonces privadas— y las escuelas públicas —en las que no se enseñaba el euskera— hasta formar la actual red educativa vasca, han trenzado con rosas rojas y velas un discurso de respeto a la lucha por la libertad que encarnó Buesa y de compromiso con un futuro más plural, sin el terrorismo de ETA.

En la primera ofrenda floral, en la que los parlamentarios han colocado 13 rosas rojas en la puerta de la Cámara de Vitoria, junto a la escultura de Cristina Iglesias, Brújula de la medianoche, tampoco han estado todos. La portavoz de EH Bildu, Laura Mintegi, se ha sumado, pero quien ha faltado ha sido UPyD: “EH Bildu se niega a condenar la historia criminal de ETA”, ha argumentado su portavoz, Gorka Maneiro.

El decimotercer aniversario del asesinato de Fernando Buesa se ha convertido de esa manera en el primero en contar con una representación política de la coalición EH Bildu, entre cuyos integrantes se encuentran los herederos políticos de quienes justificaron su asesinato.

En el segundo homenaje, celebrado a las doce, apenas media hora después, en los denominados Jardines de la Libertad —el nombre con que fue bautizada la ubicación del monolito en recuerdo del político y del ertzaina—, quien no ha acudido ha sido la representante de la izquierda abertzale, Belen Arrondo, cuya asistencia estaba programada.

El nuevo paso de los herederos de Batasuna se ha producido, precisamente, en vísperas de la celebración del congreso de constitución de Sortu, el partido legalizado el pasado junio por el Tribunal Constitucional y que está llamado a aglutinar a todas las organizaciones del entorno de ETA. El congreso —previsto para hoy en Pamplona— cristalizará en el giro estratégico del entorno político de quienes han pasado de apoyar el terrorismo durante los últimos treinta años a defender las “vías políticas y pacíficas” como la única alternativa posible.

A la segunda ofrenda floral acudió la presidenta de la asociación de víctimas del 11-M, Pilar Manjón.

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Sobre la firma

Pedro Gorospe
Corresponsal en el País Vasco cubre la actualidad política, social y económica. Licenciado en Ciencias de la Información por la UPV-EHU, perteneció a las redacciones de la nueva Gaceta del Norte, Deia, Gaur Express y como productor la televisión pública vasca EITB antes de llegar a EL PAÍS. Es autor del libro El inconformismo de Koldo Saratxaga.

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