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El PP cierra filas con Milagrosa Martínez y la mantiene en la alcaldía

La alcaldesa de Novelda, imputada en Gürtel, asegura que tiene "la conciencia limpia"

La alcaldesa de Novelda, Milagrosa Martínez, durante el pleno en el que la oposición ha pedido su dimisión por Gürtel.
La alcaldesa de Novelda, Milagrosa Martínez, durante el pleno en el que la oposición ha pedido su dimisión por Gürtel.

Ni dimisiones, ni renuncias, ni crisis de Gobierno. El PP opta por cerrar filas y mantener en el cargo de alcaldesa de Novelda a Milagrosa Martínez, imputada en el caso Gürtel, antes que aceptar la reprobación que la oposición municipal defendió este miércoles en un pleno extraordinario.

La alcaldesa, y diputada autonómica, a la que la Fiscalía Anticorrupción pide para ella 11 años de cárcel  por los contratos de Orange Market en Fitur, se aferra al cargo. “Quien tiene la conciencia tranquila no dimite”, aseguró tajante en su última intervención en el pleno extraordinario convocado por la oposición (PSPV, UPyD y EU-Verds). Martínez admitió que tras “meditar mucho” decidió “no huir” y conservar tanto el acta de alcaldesa como de diputada por “responsabilidad y compromiso” con sus vecinos. Una decisión que, según confesó, supondrá “más desgaste y dolor” en esta “amarga experiencia” en la que está dispuesta a “luchar hasta el final”.

El pleno, que duró poco más de una hora, apenas despertó el interés ciudadano, ya que sólo una decena de vecinos siguieron la sesión en el Ayuntamiento. Las tensiones en el seno del Grupo Popular se han calmado por unos días. La todavía alcaldesa, que confía solo en tres de sus concejales, mantiene un pulso con el portavoz municipal, Rafael Sáez, respaldado por la ejecutiva provincial del PP. Según fuentes municipales, varios ediles del PP estaban dispuestos a no acudir al pleno para que prosperara la moción de reprobación, pero el aparato del PP se empleó a fondo para garantizar la unidad y evitar dejar en minoría a Milagrosa Martínez.

No obstante, el portavoz del PP, Rafael Sáez, a quien la alcaldesa destituyó como primer teniente de alcalde en diciembre pasado sin avisarle, ya se encargó de dejar claro que la renuncia es “personal” y no vamos a “apretar las clavijas ni hacer nada extraño”, se escudó. El edil incluso se llegó a preguntar: “¿Cómo hago dimitir a alguien, con presiones, con métodos poco democráticos?” El edil del PP optó por criticar a la oposición por hacer un “juicio paralelo” y “buscar titulares fáciles”. Sáez defendió que si algún político “hace algo que lo pague, pero en este caso todavía no se ha juzgado a nadie”, dijo.

La oposición en pleno exigió la dimisión de la alcaldesa y criticó la “parálisis” del Gobierno municipal. No plantearon una moción de censura, ni pretendía gobernar con un tripartito. Solo que Milagrosa Martínez renunciara al acta de concejal y el PP designara nuevo alcalde para “soltar el lastre de la corrupción”, afirmaron. El portavoz del PSPV-PSOE, Manuel González, lamentó el “grave daño” que la situación judicial de Martínez causa a Novelda. Y le rogó que se marchara tras la “pérdida de confianza entre los vecinos”.

El socialista, que tiene cinco concejales, recordó que la presunción de inocencia “no es la fórmula mágica exculpatoria de toda responsabilidad” y pidió a los 11 concejales del PP que emprendan una tarea de “ética e higiene política” para pasar a conformar un gobierno que tenga “al frente a una persona honesta”. El socialista lamentó que la corrupción en la Comunidad Valenciana sea “sistémica”.

El portavoz de los tres concejales de UPyD, Armando Esteve, se lamentó de que Novelda “sea ejemplo” de crisis económica, política e institucional y destacó que la alcaldesa ha sido acusada de “graves delitos” en un caso de corrupción en su gestión como consejera. La portavoz de EU-Els Verds, Marga Pastor, abogó por restablecer la confianza en los políticos y criticó que la alcaldesa trate de defender su inocencia escudándose en el nombre de Novelda.

Milagrosa Martínez ya fue objeto de una moción de reprobación en el año 1997, que antecedió a una moción de censura de los socialistas.