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Ramón-Llin reconoce que el socialista Marí la puso en alerta sobre Emarsa

La concejal habló con Barberá y Cotino antes de que el PP disolviera la empresa

El PP se enteró de que había problemas en Emarsa por una intervención del socialista Ramón Marí en una junta de la entidad metropolitana. Pese a ello, el PP ha recriminado en las Cortes a Marí que no actuara con prontitud y de forma adecuada cuando tuvo las primeras sospechas del fraude en la depuradora de Pinedo.

“En 2009 es la intervención del señor Marí la que nos pone vigilantes por si no se estaba gestionando bien la empresa y a partir de ahí se lo comento al secretario de Emshi por si esto no era más que un debate partidista, para saber qué pasaba allí ante una situación de déficit constante”. La concejal del Ayuntamiento de Valencia Maria Àngels Ramón-Llin explicó así este miércoles ante el juez el momento en que empezó a tener dudas sobre el funcionamiento de la Empresa Metropolitana de Aguas Residuales (Emarsa), cuyo saqueo millonario es investigado por el titular del Juzgado de Instrucción número 15 de Valencia, Vicente Ríos.

Ramón-Llin, que era miembro del consejo de la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (Emshi) y de su empresa Emarsa en representación del Ayuntamiento de Valencia, —es decir, dentro de la amplia mayoría de que disponía el PP en ambos organismos— reiteró el papel del portavoz socialista, que representaba a la oposición en ambas entidades, el alcalde de Albal, Ramón Marí: “Me preocupo en 2009 por la intervención del señor Marí en la junta general y por el déficit constante de Emarsa”.

"La alcaldesa de Valencia no gestionaba Emarsa  y no tenía ninguna instrucción que darme"

Ramón-Llin, que declaró por segunda vez en calidad de testigo, reconoció así el papel de quien después denunciaría públicamente el caso Emarsa. Sin embargo, el propio partido de la concejal, en las conclusiones de la comisión parlamentaria de investigación que aprobó en solitario en mayo de 2012, y que exculpaban a todos los responsables políticos excepto al expresidente, Enrique Crespo, el exgerente, Esteban Cuestan, y el exdirector financiero, Enrique Arnal, introdujo una recriminación hacia Marí y hacia el portavoz de Esquerra Unida, Antoni Pérez, porque supuestamente no actuaron “dentro del plazo y la forma adecuada”.

A día de hoy, ya hay 40 imputados en el caso, entre ellos Crespo, Cuesta y Arnal. Y la concejal explicó que se había fiado de la gestión de los ahora acusados para no preocuparse hasta que la intervención de Marí la puso en alerta de que había problemas. Un año después de aquella junta, que fue en junio de 2009, el 2 de julio de 2010, el PP desde su mayoría, liquidaría Emarsa en una decisión sorprendente. Algo que ocurrió después de que Ramón-Llin mantuviera sendas entrevistas con la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y el entonces consejero de Medio Ambiente, Juan Cotino, hoy presidente de las Cortes.

Ramón-Llin, en su declaración de ayer, afirmó: “La alcaldesa de Valencia no gestionaba Emarsa nunca y por tanto no tenía ninguna instrucción que darme, más que dirigirse a la autoridad competente, que en este caso era el señor conseller”. Sobre su conversación con Cotino, la concejal del equipo de Barberá, como ya había hecho en su primera declaración, respondió que le dijo al consejero que “la empresa no era viable, que generaba deudas constantemente y que entendía, tras haberlo consultado previamente con el señor secretario, que la empresa debía ser gestionada por la Generalitat con la fórmula jurídica que correspondiera”. Emarsa, sin embargo, fue rápidamente disuelta.