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El Consell se resquebraja

Fabra pierde a su puntal económico con el presupuesto por aprobar y sin liquidez

El consejero José Manuel Vela dimite horas antes de su imputación por el TSJ

José Manuel Vela (izquierda) se despide del vicepresidente del Consell, José Ciscar, tras anunciar su dimisión.
José Manuel Vela (izquierda) se despide del vicepresidente del Consell, José Ciscar, tras anunciar su dimisión.

El presidente valenciano, Alberto Fabra, tiene pocos motivos para sentirse optimista, pero actúa como si lo estuviese. Desde que asumió el cargo en julio de 2011, su gestión ha estado llena de sobresaltos. Los avances judiciales en los numerosos escándalos de corrupción que afectan al PP y las enormes dificultades para pagar toda clase de deudas han jalonado hasta ahora una gestión que se ha limitado a parchear los rotos.

Este viernes, Fabra tuvo que afrontar la tercera crisis sobrevenida en menos de año y medio en un Gabinete que heredó de Francisco Camps. Si la primera de ellas —el nombramiento de la vicepresidenta Paula Sánchez de León como delegada del Gobierno— le vino bien, la segunda —la marcha del consejero de Economía Enrique Verdeguer— se convirtió en un traspiés que cubrió con el fichaje de Máximo Buch.

La tercera crisis del Consell, la repentina dimisión del consejero de Hacienda, José Manuel Vela, imputado por revelación de secretos junto con el interventor general de la Generalitat, Salvador Hernándiz, amenaza con convertirse en un desastre para Fabra.

La dimisión de Vela se produce en plena tramitación parlamentaria del proyecto de ley de Presupuestos de la Generalitat para 2013 y en medio de las negociaciones con el Ministerio de Hacienda para encontrar una fórmula que permita a la Administración valenciana afrontar la enorme deuda que arrastra. Unos impagos que han multiplicado exponencialmente las protestas en la calle de toda clase de colectivos ciudadanos.

Ciscar asume temporalmente las competencias en Hacienda

Vela compareció pasado el mediodía del viernes, tras la reunión semanal del Consell, para anunciar que arrojaba la toalla.

“Estoy harto, yo y mi familia, de aguantar la presión mediática. La decisión es irrevocable, yo no vivo de la política”, explicó Vela, un catedrático de Economía Financiera de la Universidad Politécnica de Valencia que durante la última década ha pergeñado los presupuestos de la Generalitat, primero como secretario autonómico y finalmente como consejero.

Apenas dos horas después de anunciar su dimisión, el magistrado del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunidad Valenciana José Flors hizo pública la imputación formal a Vela por la supuesta filtración de un informe del interventor general de la Generalitat sobre el caso Cooperación al exconsejero y diputado autonómico Rafael Blasco, imputado en la causa. En este sumario se investiga el desvío de cantidades millonarias de ayudas del Gobierno valenciano a la cooperación internacional que acabaron en manos de una trama de empresas privadas.

El informe, solicitado por la justicia, lo habría entregado Vela a Blasco en el hemiciclo de las Cortes Valencianas durante la celebración del pleno dedicado al proyecto de ley de los presupuestos autonómicos. La supuesta filtración que investiga el TSJ está grabada y fotografiada por varios medios de comunicación.

“He soportado acusaciones falsas e insidias. Es rotundamente falso. A Blasco le di copia de mi intervención en el debate de presupuestos”, insistió ayer Vela al anunciar su dimisión.

Flors cita a Vela y al interventor general como imputados el próximo día 12

Fabra, consciente de la gravedad del escándalo, ordenó tras varios días de titubeos al vicepresidente, José Ciscar, una investigación interna, que probablemente se verá solapada por la instrucción judicial. En su providencia, Flors cita como imputados al ya exconsejero y al interventor general para el próximo 12 de diciembre. En la providencia se reclama el relevo antes de tres días del interventor general, Salvador Hernándiz, por el viceinterventor general en todas aquellas cuestiones que puedan tener relación con el informe supuestamente filtrado.

Ciscar, desbordado por la sucesión de acontecimientos, volvió a convertirse en el comodín del jefe del Consell para sortear las crisis. El vicepresidente y portavoz del Gobierno valenciano asumirá temporalmente las competencias de la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas que deja Vela, justo cuando había empezado a poner en marcha la comisión interna de investigación. Un órgano para el que Ciscar ya ha nombrado a tres personas —una subsecretaria de la Consejería de Justicia, otra de Hacienda y una directora general de la Consejería de Presidencia— y al que ha requerido toda una serie de diligencias, que coinciden en gran medida con las solicitadas por el juez Flors.

La decisión del presidente de la Generalitat de colocar a Ciscar al frente de Hacienda se justifica porque ha sido la persona que más ha colaborado con Vela en la coordinación de los presupuestos de 2013 de la Generalitat y en las negociaciones para obtener dinero del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). Con esta medida, Fabra vuelve a ganar tiempo para retrasar una remodelación que le pide a gritos buena parte del PP, aunque evidencia el poco peso del consejero de Economía, Máximo Buch, en las cuestiones de macroeconomía del Gobierno valenciano.

A pesar de la grave crisis, el jefe del Consell optó por mantener su agenda oficial y acudir en AVE a Requena para promocionar el cava de las bodegas de la zona. Durante el trayecto en tren, el presidente conoció que el TSJ había adoptado, al menos parcialmente, la decisión de relegar al interventor general de la Generalitat y de condenar por prevaricación al exalcalde de Torrevieja Pedro Hernández Mateo, que renunciará a su acta en las Cortes.

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