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Platja d’Aro brinda una gran despedida a Jordi Comas

El presidente de la patronal de Girona murió al ser asaltada su casa

Palacio de Deportes y Congresos de Plata d'Aro, ayer durante el entierro de Jordi Comas.
Palacio de Deportes y Congresos de Plata d'Aro, ayer durante el entierro de Jordi Comas.

Sentados en sillas de plástico y de madera colocadas para la ocasión, con gente apostada en las barandillas porque no se cabía y en absoluto silencio, centenares de personas abarrotaron ayer el polideportivo de Platja d´Aro para despedir a Jordi Comas, el empresario y presidente de la patronal en Girona muerto asfixiado durante un asalto en su casa el pasado domingo. Familiares, amigos y personalidades de la vida política y económica catalana brindaron ayer una cálida despedida a Comas, llena de cariño y tristeza. “Es uno de los días más impactantes de nuestras vidas”, resumió Tere, una de las sobrinas del empresario, que tenía 67 años cuando falleció asfixiado por tres ladrones encapuchados que irrumpieron en su propiedad.

Vestida de riguroso luto y con el pelo coronado por una diadema Carme, viuda del empresario, sostuvo una rosa roja durante todo el funeral, mientras escuchaba las palabras de apoyo de sus sobrinos. Antes, había recibido el calor de numerosos representantes de la escena política y empresarial catalana, que contribuyeron a abarrotar el Palacio de Deportes y Congresos, al que acudieron unas 1.600 personas. Entre ellas, figuras relevantes como la consejera de Educación, Irene Rigau, el secretario general de CDC, Oriol Pujol, o los compañeros de Comas en la Federación de Organizaciones Empresariales de Girona.

Empresario conocido

Numerosas personas no quisieron faltar al acto, muchas de las cuales conocían personalmente al empresario y a su familia. “Lo recuerdo siempre con aquella sonrisa, sencillo y hablando con todo el mundo”, explicaban María Saavedra y Antoni Rodríguez, clientes habituales de uno de los hoteles del empresario. Comas era una persona “cordial, alegre, de gran corazón y mano extendida”, le describió uno de los sacerdotes que celebró la ceremonia, “de profundas raíces cristianas”, añadió. Sus sobrinos le recordaron como un “hombre de paz y de fe”, con un alto concepto de la amistad. La emotividad de sus palabras arrancó las lágrimas de muchos de los presentes. “Tía, estaremos a tu lado como siempre hemos hecho”, le dijeron a la viuda de Comas.

Al funeral no faltaron altos mandos de los Mossos d´Esquadra, que calificaron de “prioridad” la captura de los tres asaltantes que el domingo por la noche entraron en el chalet del empresario, del que se llevaron joyas y dinero. La policía no ha realizado ninguna detención por el caso, que está bajo secreto de sumario. Los asaltantes ataron de pies y manos a Comas y a su mujer, que no pudo desprenderse de las ataduras hasta una hora después de que estos abandonasen el chalé.

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