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FESTIVAL JAZZ DE BARCELONA

Intensidad

Composiciones interesantes, buen trabajo de conjunto y solos con verdadera enjundia. ¿Se puede pedir más?

El panorama jazzístico catalán está plagado de buenos músicos con buena formación producto del exuberante crecimiento de escuelas de música (en número y calidad técnica) que hemos vivido en los últimos tiempos. Muchos músicos pero bastantes menos ideas. Por esa razón, resulta reconfortante encontrar una banda en la que continente y contenido van a la par: hay magníficas ideas y se ejecutan con maestría.

GIULIA VALLE GROUP

Luz de Gas, 3 de noviembre

Giulia Valle lleva ya 10 años al frente de su banda. Es un grupo sólido que ha ido variando con el paso del tiempo hasta alcanzar su consistencia actual con la entrada del pianista menorquín Marco Mezquida y, sobre todo, del saxofonista bilbaíno Gorka Benítez. Al frente de ese quinteto se presentó la contrabajista italobarcelonesa en el Festival de Jazz de Barcelona y consiguió una buena entrada en Luz de Gas a pesar de la aparentemente desafortunada ubicación de su concierto en una noche de sábado en pleno puente.

La contrabajista presentaba su nuevo disco (sí, por estos pagos todavía hay quien graba y publica discos) con un puñado de temas originales que huyen de la simplicidad para, sin caer en complicaciones virtuosistas, buscar más la intensidad. Esta intensidad inmediatamente se convierte en el eje esencial de la propuesta con constantes cambios de atmósfera perfectamente servidos por un grupo que funciona como un engranaje de precisión. Para conseguir el objetivo de hacer sencillo lo aparentemente complejo, Valle se apoya en dos pesos pesados como son el batería David Xirgu y el ya mencionado Benítez (presentado esa noche como El bisonte, él sabrá por qué). Sobre el ritmo implacable de Xirgu fue construyéndose un consistente edificio musical que apuntaba en muchas direcciones al mismo tiempo.

Composiciones interesantes, buen trabajo de conjunto y solos con verdadera enjundia. ¿Se puede pedir más?