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Cooperativas frente a la crisis

La asociación de trabajadores despunta como vía para evitar el cierre de empresas o crear nuevas

Desde 2008 se funda una empresa de este tipo cada tres días

Trabajadores de la Cooperativa Mec2010 de Sabadell.
Trabajadores de la Cooperativa Mec2010 de Sabadell.

Las cooperativas se están revelando como un modelo empresarial en auge en tiempos de crisis como los que corren, tanto para negocios de nueva creación, como en caso de sociedades limitadas que se transforman, como en proyectos de empresas abocadas al cierre que están salvando sus trabajadores. Desde 2008 se han fundado más de un centenar de cooperativas cada año. Solo de enero a agosto de este, ya se han creado 80, según datos de la Federación de Cooperativas de Trabajo de Cataluña.

Su presidente, Perfecto Alonso, defiende un modelo que, admite, “todavía es visto por alguna gente como una empresa trasnochada”, cuando defiende que es todo lo contrario: “Tiene los elementos que se exigen a las empresas punteras. Se gestiona el conocimiento en régimen de igualdad a través de mecanismos de participación directa en una gestión democrática de propiedad compartida”.

Alonso destaca que incluso perfiles que antes eran autónomos se están constituyendo en cooperativas, aunque sean pequeñas. “El autónomo es la estructura más débil del mundo empresarial; en cambio, si se constituyen en cooperativa tres o cuatro autónomos, pueden ser mucho más fuertes”. Ejemplo de ello son proyectos de sectores en los que este modelo empresarial no era nada frecuente, como ingenierías, nuevas tecnologías o empresas de energías limpias.

Las cooperativas tienen una larguísima historia en Cataluña. La repasa una novedad editorial, Las cooperativas obreras en Sants (1870-1939), editado por la Cooperativa La Ciutat Invisible, del mismo barrio. Uno de sus dos autores, el investigador en la materia Ivan Miró, defiende la validez de la economía cooperativa “siempre, porque es un modelo de gestión democrática y propiedad colectiva que resuelve solidariamente las necesidades humanas”. “Ahora”, dice, “con más de un 20% de paro y el retroceso del Estado de bienestar, surge de nuevo la necesidad de colaborar”. Miró asegura que reciben “a mucha gente interesada”, aunque, como con cualquier proyecto empresarial, “está costando, por la falta de financiación y la situación de crisis global y de consumo”.

“La cooperativa es flexible y transparente, elementos que favorecen la competitividad”

Miró recuerda que fue en Cataluña donde se crearon las primeras cooerativas de consumo en los años sesenta y setenta del siglo XIX. “El consumo de bienes de primera necesidad, lo más perentorio, originó cooperativas que crearon capitales colectivos y de servicios que la Administración no proporcionaba”, explica el experto.

Fue más adelante, a finales de siglo, cuando aparecieron las cooperativas de trabajo y producción, que vivieron un estallido con las leyes de la República. Pasada la Guerra Civil, a partir de 1939 “el franquismo las aniquiló y sufrieron un declive”, del que volvieron a resurgir en las décadas de 1960 y 1970, con cooperativas educativas o de vivienda, y en la de 1980, cuando cerraron industrias de forma masiva.

El director general de Economia Social y Cooperativa de la Generalitat, Xavier López, asegura que “como modelo empresarial las cooperativas tienen elementos clave de la competitividad que se exige a las empresas del siglo XIX”. Los resume: una gran flexibilidad —por su autogestión, tanto interna como hacia sus grupos de interés, clientes, proveedores, etcétera.—; transparencia, participación y democracia —“cuando las empresas tradicionales se rompen los cuernos para lograr implicar a sus empleados, en las cooperativas los socios se sienten suyo el proyecto”—, e innovación y cooperación. “No es un modelo obsoleto sino de futuro”, concluye.

La mayoría de las cooperativas que se crean, igual que suceden en el campo de las empresas, son pequeñas. “Es un modelo desconocido, pero que en Cataluña está muy presente en el día a día”, explica López, que cita varios ejemplos de cooperativas: la Federación Farmacéutica, el Hospital de Barcelona, Suara (servicios personales), Abacus y decenas de cooperativas agrarias.