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MICHEL GAZTAMBIDE | Guionista

“Me gustaría hacer una comedia, pero aún no me salen”

El guionista Michel Gaztambide, en San Sebastián.
El guionista Michel Gaztambide, en San Sebastián.

Michel Gaztambide propone un banco de los jardines donostiarras de Alderdi Eder para hacer la entrevista y así poder fumar un cigarro. El guionista acaba de presentar en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián Baztán, junto al realizador Iñaki Elizalde. Además, el Zinemaldia ha querido reconocer su trayectoria con el premio Zinemira.

Pregunta. ¿Cómo empezó?

Respuesta. Empecé a finales de los ochenta, casi de forma casual. Escribía otro tipo de cosas y una se me hizo muy grande y pensé que podía ser un guión. Busqué información de cómo se escribía un guión y lo presenté a un premio de la Asociación de Productores Vascos. Gané, el texto le gustó a un director y se convirtió en el guión de La vida mancha.

P. Parecía predestinado. Su primer trabajo y gana un premio.

R. No creo mucho en la predestinación, pero tuve mucha suerte. Hice tres películas pronto, luego pasé 10 años trabajando en televisión y allí aprendí mucho. Dicen que el tren sólo pasa una vez en la vida; en mi caso fueron dos.

P. ¿Qué caracteriza un buen guión?

R. Que cuente una historia, como sea, pero que el guionista entienda qué está haciendo. La clave es encontrar rápidamente el corazón de la historia y serle fiel.

P. ¿Tiene libertad un guionista para crear?

R. En televisión el trabajo está muy dirigido. Cuando se trata de una película, que en algunos casos también puede estar muy controlado, hay cierta parcela de libertad. Un guionista trabaja para un director y de alguna forma se hace la película que él quiere hacer.

Perfil

Michel Gaztambide (Apt, Francia, 1959), guionista, ha trabajado con directores como Enrique Urbizu o Julio Médem. Padre de algunos de los mejores thrillers del cine español (La caja 507 o No habrá paz para los malvados), además escribe poesía y da clases de guión, para transmitir aquello que un día tuvo que aprender por su cuenta. Con cinco años, la escuela francesa donde estudiaba le llevó a ver Adiós a las armas, un filme que le “provocó, machacó y revolvió”. Se siente navarro y es de Osasuna “a muerte”.

P. ¿Cómo se fragua la relación con un director?

R. No deja de ser una relación laboral, aunque tengo la suerte de ser muy amigo de muchos directores con los que he trabajado. Son dos creadores que se juntan para crear. Debes tener la capacidad para convertirte en un personaje que suponga un añadido para el director, que le aportes tu manera de ver la historia. Debes ser capaz de entrar en su mundo.

P. La crítica dice que usted y Enrique Urbizu han alumbrado algunos de los mejores títulos del cine español.

R. Ojalá. Los dos trabajamos muy bien juntos. Desde luego, la experiencia para mí ha sido estupenda y, como me sigue llamando, me imagino que para él también. Muy orgulloso, pero...

P. ¿Y con Iñaki Elizalde?

R. A Iñaki le conozco desde hace mucho tiempo. Hace 10 años escribimos un guión juntos, lo que entonces iba a ser su primera película y que nunca se realizó, porque se nos fue mucho la cabeza. Era estupenda, pero carísima. Con Baztán, me trasladó en un principio una idea vaga. Me costó comprenderla, pero cuando me enseñó el corto me convenció. En las primeras y segundas películas de un director hay una zona de libertad añadida, porque tienen que utilizar esos trabajos para mostrar a los demás de qué son capaces.

Escribir poesía es casi un capricho renacentista. Lo hago porque me gusta”

Michel Gaztambide

P. Escribir, ¿mejor solo o acompañado?

R. Cuando estás acompañado y funciona es maravilloso, y cuando estás solo y la historia te lleva y te tira, también es maravilloso. Con Enrique siempre decimos que escribimos a cuatro manos, porque trabajamos en el mismo espacio, y es especialmente reconfortante.

P. ¿Reconforta más escribir guiones o poesía?

R. Son cosas muy diferentes. Escribir poesía es casi un capricho renacentista, es una cosa que hago porque me gusta y lo he hecho siempre. Un guión y un poema sí que tienen mucho que ver porque se trabajan metáforas, elipsis...

P. ¿Con qué género se siente más cómodo?

R. He hecho mucho thriller y me encanta, porque además lo considero un género fundacional. Me gustaría hacer una comedia, pero todavía no me salen. Supongo que cuando sea mayor me saldrán.