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Bildu anuncia en plena precampaña un impuesto a los ricos en Gipuzkoa

La Diputación espera recaudar unos siete millones de euros más por esta vía

Helena Franco (a la derecha) e Itziar Miner, durante su comparecencia.
Helena Franco (a la derecha) e Itziar Miner, durante su comparecencia.

La sistema tributario vasco, sustentado en la capacidad normativa de las Diputaciones para aprobar los impuestos, se ha convertido en los últimos años en una suerte de montaña rusa sometida cambios trepidantes y a desajustes territoriales, sobre todo desde que las tres instituciones forales y el Gobierno vasco están regidas por partidos políticos diferentes. En plena precampaña electoral en Euskadi, a un mes de la cita con las urnas el 21-0, la Diputación de Gipuzkoa, gobernada por Bildu, se ha descolgado hoy con otra propuesta para revisar la fiscalidad. Quiere crear un nuevo impuesto a los ricos (Impuesto sobre la Riqueza y las Grandes Fortunas, lo han denominado) que sustituiría al de Patrimonio, reinstaurado hace solo un año. La Hacienda guipuzcoana ha decidido dar este paso al frente tras constatar que Álava y Bizkaia no quieren secundar la iniciativa, lo que anticipa la apertura de una nueva brecha fiscal en Euskadi.

El impuesto que pretende aprobar Gipuzkoa —las Juntas deben sancionar el proyecto de norma foral— viene a ser una mutación del de Patrimonio, aunque introduce algunas modificaciones para reducir las exenciones y poner cerco a la elusión fiscal, según explicaron la diputada de Hacienda, Helena Franco, y la directora de Política Fiscal, Itziar Miner. La reforma afectaría a unos 6.000 contribuyentes de Gipuzkoa, cifra similar a los que este año han tributado en Patrimonio, y supondría recaudar un 20% más (43 millones frente a los 36 millones actuales). El incremento supone apenas el 0,1% de los ingresos tributarios totales de Gipuzkoa.

La decisión unilateral de Gipuzkoa se produce cuando todos los candidatos a lehendakari han abierto el debate sobre la necesidad de una profunda reforma fiscal en Euskadi. Los socialistas han incluido en su programa electoral el compromiso de crear un impuesto a las grandes fortunas e Iñigo Urkullu ha pedido la competencia del IVA para las Diputaciones. Al fragor de estas consignas, el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, del PNV, ha defendido revisar el Impuesto de Patrimonio —esta provincia ha ingresado 56,7 millones por este tributo hasta agosto—, aunque sin precisar cómo.

Gipuzkoa ya ha mostrado sus cartas. Propone una nueva figura impositiva para las personas con rentas superiores a los 700.000 euros anuales, con una exención de 300.000 euros por la vivienda habitual, como fija ahora el Impuesto de Patrimonio. Se elimina el privilegio de los bienes y derechos afectos a actividades económicas y empresariales, que dejan de estar exentos y pasan a recibir una bonificación del 75%, con lo que tributarán al 25%. Esta es la principal vía para incrementar el número de contribuyentes y la recaudación, explicaron las responsables del fisco.

Franco dice no saber qué tipo de IVA deben pagar los guipuzcoanos

La segunda gran novedad es la desaparición del “escudo fiscal”, límite máximo que ahora permite a las grandes fortunas reducir su contribución fiscal agrupando el IRPF y el Patrimonio. Franco señaló que así se pretende combatir la “elusión” y la “ingeniería fiscal”.

Miner indicó que la reforma, con “encaje” en el Concierto Económico, fue presentada en mayo en el Órgano de Coordinación Tributaria, aunque desde entonces Bizkaia y Álava no han mostrado “ninguna disposición” a llevarla a cabo.

Por otro lado, Franco dijo no saber qué tipo de IVA deben pagar los guipuzcoanos después de que el miércoles las Juntas Generales rechazaran, con los votos de Bildu y el PNV, la convalidación de la reforma de este impuesto. “Habrá que preguntar a los juristas” qué implicación tiene que el decreto de convalidación del IVA aprobado por el Gobierno foral de Bildu fuese rechazado por la Cámara.

La convalidación es un trámite puramente formal, ya que el IVA es un impuesto estatal igual en toda España.