Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El ojito derecho de Esperanza

Pérez, que aceptó el reto de ganar la alcaldía de Alcorcón, es uno de los favoritos de Aguirre

El ojito derecho de Esperanza

Alcorcón siempre destacó como uno de los grandes bastiones de la izquierda en Madrid. Harta de la tradición, Esperanza Aguirre encargó a David Pérez que disputara la silla a Enrique Cascallana en las elecciones autonómicas y municipales de 2011. “El encargo de presentarse por Alcorcón era un marrón, un reto para titanes... No mucha gente hubiera dado el paso adelante”, reflexiona Juan Van-Halen, diputado regional del PP y ex corresponsal de guerra.

Pese a su proyección en la Asamblea de Madrid, un hábitat mucho más confortable donde había destacado como portavoz popular, Pérez recogió el guante. Al contrario que la actual consejera de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Ana Isabel Mariño, y Antonio Beteta, vigente secretario de Estado de Administraciones Públicas. Y ganó, con 41.335 votos (48,44%) y 15 diputados, frente a las 26.806 papeletas y nueve concejales del PSOE. Cascallana, que había entrado en el Ayuntamiento en 1979 como concejal y en todo este tiempo fue ocho años regidor y otros años teniente del alcalde, caía destronado por un novato al que Juan Barranco, presidente del Partido Socialista de Madrid (PSM), define como “uno de esos cachorros dialécticamente agresivos que ha promovido y alimentado la lideresa”.

Un año después de la sonada victoria de uno de los delfines de Aguirre, Alcorcón suena fuerte para albergar el proyecto de Eurovegas —sigue siendo la primera opción pese al mutismo de Adelson, un empresario con alma de jugador que pretende unos terrenos con un precio por los suelos— en las 1.231 hectáreas del Distrito Norte del municipio. “Esperamos que así sea, porque hemos heredado una deuda de 612 millones de euros y el presupuesto anual [no alcanza los 200 millones] lo dedicamos a personal en un 60% y pagar la deuda en un 20%...”, expone Pérez, de 40 años y a quien dentro del partido califican como el “ojito derecho de Esperanza”.

David Pérez García

Vecino de Campamento, estudió Periodismo en la Complutense y combina los cargos de alcalde de Alcorcón, presidente de la Federación Madrileña de Municipios y diputado regional.

“Gobernar en Pozuelo o en Majadahonda está chupado; Alcorcón exigía alguien constante y de confianza absoluta y eso que él sonaba incluso como consejero después de haber sido viceconsejero de Empleo y Mujer”, observan en la Puerta del Sol.

¿Estuvieron siempre tan ligados? Un dirigente del PP regional que ha tenido mucho contacto con Pérez desde sus primeros pasos en la formación asegura que, en su momento, al ahora alcalde no le caía en gracia Aguirre, pero a partir de 2003, cuando entró a formar parte de su lista electoral para la Asamblea regional, “se hizo esperancista a muerte”.

Criado en Campamento —hijo de una ama de casa y de un trabajador de Standard Eléctrica, es el vecino más famoso que ha dado la calle Mirlo—, Pérez dio sus primeros pasos en la política con 25 años como asesor (consejero técnico en el área de personal) del concejal del PP Sigfrido Herraiz en el Ayuntamiento de Madrid en los años 90. Licenciado como periodista por la Complutense —conoce el oficio de primera mano: pasó por Abc—, en 1999, apadrinado por Pío García Escudero, dio el gran salto como secretario ejecutivo de Comunicación y Nuevas Tecnologías del partido, cargo que desempeñó nueve años, redactando todo tipo de escritos y memorandos y estimulando las primeras versiones de la página web de Génova. “Me identifico, y defiendo, los principios de libertad y de España de la presidenta”, argumenta Pérez, un fanático de Springsteen que se define como “un liberal económico y cristiano” y que se declara “admirador” de Lech Walesa, “que no es un sindicalista cualquiera”.

La forma tajante con que Pérez defiende a veces a su bancada le han generado una imagen “de ultracatólico arrogante que no atiende a razones” entre la oposición. Con fama de buen orador, un alto cargo del PSM no lo ve de la misma manera: “Es una persona escasamente culta que no para de hablar”. Jesús Gamonal, concejal de UPyD en Alcorcón con el que ha tenido algún enganchón sonado en Twitter, piensa que Pérez “ha encontrado un ayuntamiento en una situación financiera muy mala pero sin embargo ha colocado a exconcejales de Boadilla, Pozuelo o Manzanares el Real como cargos de confianza”.

Inmerso en la lectura de Confesiones de un pequeño filósofo de Azorín, Pérez, que además es el Presidente de la Federación Madrileña de Municipios y miembro del Comité de Dirección del Partido Popular regional, rehúye esa imagen “de vampiro”. “David no es un invento como hay en todos los partidos políticos”, interviene Van-Halen. Falta por ver si Eurovegas se hace realidad o se esfuma en el aire. A la espera, Pérez seguirá coleccionando libros antiguos —“no tengo incunables”— y perdiéndose por la sierra con su mujer y su hija de tres años, sus otras aficiones.

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram