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Las clases tendrán diez alumnos menos que el máximo permitido

El secretario de Educación del PSPV-PSOE cree que la "intención de la cesión de suelo es seguir transfiriendo alumnos de la pública a la concertada”

La consejera de Educación, María José Catalá.
La consejera de Educación, María José Catalá.

Los centros públicos de Infantil y Primaria de la Comunidad Valenciana tendrán en torno a 20 alumnos por clase de media, unos diez alumnos menos del máximo permitido para el curso 2012-2013, que se situaba en 30. Frente al ligero descenso de las ratios en Educación Infantil y Primaria, el número de alumnos ha ascendido en los institutos de Educación Secundaria que imparten ESO, Bachillerato y Formación Profesional, según informó ayer la consejera de Educación, María José Catalá.

No obstante, Catalá advirtió de que todos los niveles educativos permanecen “muy por debajo” del número de alumnos que el Ministerio de Educación había previsto por aula.

Según sus previsiones, con la nueva planificación solo habrá “entre 200 y 500 interinos menos”.

En Infantil la ratio descenderá hasta los 21,3 alumnos por aula, mientras que durante el curso anterior fue de 21,6, y en Primaria se mantendrá en 20,8, precisó Catalá, en su visita al Centro Rural Agrupado (CRA) Bajo Turia de Domeño.

El vicesecretario de Educación del PSPV-PSOE, Miquel Soler, respondió a Catalá que las medidas del gobierno de Alberto Fabra demuestran que apuesta por “privatizar la enseñanza de calidad, y que la pública sea una enseñanza de caridad”.

Catalá confirmó el domingo que en este momento solo hay siete nuevos centros públicos en construcción por importe de 27,3 millones de euros, debido a que “la cantidad de 138 millones de euros anunciada en diciembre ha sufrido ajustes debido al acuerdo de no disponibilidad del 20% dictado por el Consell y el ajuste del capítulo 6 de todas las consejerías”. Entre agosto y septiembre, se publicará el primer pliego para que sean las empresas privadas las que construyan más centros concertados, previa cesión del suelo por parte de la consejería.

Soler prevé que “si hay menos profesores y más alumnos por aula habrá peor atención al alumnado y, por tanto, más fracaso; si hay menos becas y ayudas a las familias se va a reducir el número de estudiantes en las etapas postobligatorias; si recortan los presupuestos que tenían previsto para la construcción de centros públicos y, en cambio, anuncian cesión de suelo para centros privados está claro que su intención es seguir transfiriendo alumnos de la pública a la concertada”.