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Un joven denuncia a los Mossos por golpearle tras protestar ante el PP

Los antidisturbios detuvieron a Sergi García en plaza de Catalunya tres horas después de insultarlos en la calle de Urgell

Interior investiga si hubo malos tratos de los ‘mossos’ al detenido

Sergi García, la semana pasada, en la Rambla de Catalunya de Barcelona
Sergi García, la semana pasada, en la Rambla de Catalunya de Barcelona

Sergi García, de 33 años, un auxiliar de cámara en paro, ha denunciado a los Mossos d’Esquadra por haberle propinado golpes por todo el cuerpo tras participar en una concentración de protesta en la sede del Partido Popular (PP) en la calle de Urgell en Barcelona. Los hechos sucedieron el pasado 13 de julio, cuando García acudió al acto convocado por las redes sociales después de que la diputada María Fabra lanzara el tristemente célebre exabrupto “que se jodan”. Indignado, el joven fue a la concentración con media docena de huevos y reconoce que en un momento determinado perdió los nervios y se encaró con tres agentes antidisturbios que custodiaban la sede del PP. “Les llamé: 'mercenarios, hijos de puta. Vuestro hijo va a pasar hambre como el mío'. Y luego me calmé”, explica García admitiendo su error. “No debí hacerlo”.

Nunca imaginó lo que pasó después. Arrojó dos huevos contra la sede popular —se cayó y el resto se le rompieron dentro de la mochila— y la manifestación prosiguió. Sergi incluso recuerda que habló con un guardia urbano que vigilaba la marcha. El grupo pasó frente al domicilio de Artur Mas, pasó por el paseo de Gràcia y llegó a la plaza de Catalunya, donde pusieron velas por los incendios forestales de Valencia. Eran las 23.30 horas cuando enfilaba las escaleras del metro de vuelta a casa. “Ya voy”, dijo en un SMS a su mujer. No llegó. Cinco mossos se abalanzaron sobre él y asegura que le dieron golpes por el cuerpo. Quedó libre el domingo acusado de daños, atentado, desobediencia y resistencia a la autoridad.

Los agentes tardaron horas en confirmar a la familia que García estaba en comisaría

El atestado acusa a Sergi García de haber increpado a los agentes 15 minutos y no 20 segundos como él dice y de tirar huevos y botes de pintura contra la sede del PP, de daños en un coche policial y de resistirse con violencia e insultos. Interior alega que tardó tres horas en detener a García —fue seguido por un agente de paisano— porque es una práctica habitual dilatar los arrestos para evitar más disturbios. Con todo, Interior, que no aclara si esa noche hubo más detenidos, ha abierto una investigación interna para aclarar la actuación de los antidisturbios tras la denuncia de agresiones presentada por el joven.

García niega los cargos y asegura que recibió golpes y puñetazos al ser reducido cuando iba a entrar al metro en el acceso situado en la Rambla de Catalunya y la Ronda de Universitat para regresar a casa. Un agente, a quien sus compañeros se le dirigían como “caporal”, le dio un puñetazo en el labio cuando le metieron en el furgón. “Me colocaron boca abajo y un policía me presionó con su rodilla en un costado. Le dije: ‘Me haces daño, para’. Otro agente dijo: ‘Aflójale un poco”. Fue trasladado a la comisaría del Eixample y García vio a los mismos antidisturbios a los que había increpado en Urgell, incluido el cabo, que le insultó y amenazó. “Le reproché la paliza y lo negó. Me dijo: ‘Eso no ha sido una paliza. Yo solo con las botas te machaco la cabeza”.

Una patrulla le fue a buscar a la comisaría y le pidió si quería ir al hospital y accedió. Le llevaron al ambulatorio de Manso y le acreditaron que sufría lesiones superficiales en el cuello y un chichón en la frente. García quedó libre el domingo al mediodía tras declarar ante el juez y, acto seguido, denunció a los mossos. La denuncia la acompañó con un segundo informe médico que le hicieron en la Cruz Roja. El examen describe un hinchazón en la parte lateral de la cabeza, otra en los labios, un hematoma en el brazo izquierdo, eritemas en el escote, en la nuca, dolor en el tórax y contusiones en los brazos y la cadera derecha.

El joven estuvo arrestado desde el viernes hasta el domingo

Esa misma noche, miembros del 15-M fueron a su casa y le invitaron a explicar su historia. Los activistas filmaron un vídeo de 10 minutos, colgado en la Red, que ha recibido 188.000 visitas. Su monólogo está trufado con imágenes de la manifestación en las que aparecen los mossos a los que increpó y que supuestamente le golpearon. Su abogada, Andrea Accuosto, acusa a los policías de lesiones y de una actuación desproporcionada. La letrada cuenta con ocho testigos que confirman la versión de su cliente.

Pese a las lesiones, el joven dice que lo que más le dolió fue el maltrato psicológico en comisaría. Pidió con insistencia que avisaran a su mujer de su detención y ella recibió a las seis de la mañana una llamada de un número privado que vio tarde y que no permite respuesta. Ya por la mañana, su hermana dedujo que estaba en la comisaría de Les Corts. Llamó y la policía lo negó. Tras presionar con un segundo intento, le confirmaron que Sergi estaba arrestado y que había renunciado a contactar con nadie. Él lo niega y agrega que, además, no le permitieron ver esa mañana a sus familiares. Por la tarde, le asignaron un abogado de oficio y ya pudo verse con su padre.

Pasó 36 horas en comisaría que las recuerda como una pesadilla. “Te dicen que sí a todo, pero si les pides agua, no te la dan; pides que tiren de la cadena porque un detenido ha devuelto y no tiran, o tardan en darte el antiinflamatorio por los golpes”, relata García, aún muy afectado por lo ocurrido y que quiere pedir ayuda psicológica. García, que trabajó en la posproducción de las películas Chico & Rita y Nocturna, ambas premiadas con un Goya y que ha tenido que regresar a casa de sus padres por culpa de la crisis, asegura que no es un antisistema. “Solo fui una vez a la concentración del 15-M de la plaza de Catalunya”, dice García. “Todo lo que pasó es surrealista”, dice.