Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Críticas al plan de la Xunta para reducir sus ‘chiringuitos’

El organismo fiscalizador considera que el ahorro logrado “tiene una importancia económica residual”

El conselleiro de Contas entrega el informe a la presidenta del Parlamento.
El conselleiro de Contas entrega el informe a la presidenta del Parlamento. EFE

El Consello de Contas no se acaba de creer que la Xunta tenga un auténtico plan de supresión y reestructuración de sus entes paralelos, los denominados chiringuitos. El órgano fiscalizador desveló ayer su informe anual correspondiente a 2009, año en que coincidieron los gobiernos bipartito y popular, pero en él se avanzan algunos análisis de años posteriores. Es en esos puntos donde Contas dice desconocer los supuestos planes de la Xunta para los chiringuitos.

El ente que preside Luciano Fariña dice que solo sabe de los cambios por las notas de prensa del Gobierno gallego y que desconoce sus supuestos informes de seguimiento, nunca desvelados. Destaca que, a diferencia del Estado o de otras Comunidades, la Xunta no dio “rango normativo” a su plan. Y señala discrepancias entre los pocos datos desvelados por la Xunta y los aportados por el Estado.

De la primera fase de supresión de chiringuitos, aprobada en 2010, Contas destaca que los entes sobre los que se actuó “tienen una importancia económica residual” y el ahorro logrado, de 21,7 millones según “la información ofrecida por la Administración”, es apenas el 1,3% de los fondos totales gestionados por los entes paralelos. De la segunda fase, de 2011, “el ahorro estimado se cifra entre cinco y seis millones sin explicar su origen ni composición” y de alguna entidad “solo se tiene constancia de su pertenencia al ámbito público en el momento de computar su extinción”. Por todo ello Contas recomienda “dotar de mayor transparencia al proceso”.

La solvencia de las diputaciones gallegas está por debajo de la media

Sobre los entes paralelos Contas también destaca sus riesgos financieros, en particular de los avales a empresas otorgados por el Instituto Galego de Promoción Económica (Igape). Según indica, “el riesgo vivo a finales de 2010 es de 294,5 millones de euros, y otros 14,3 millones en préstamos de dudoso cobro”. También apunta dudas sobre las sociedades de gestión urbanística por el menor valor del suelo.

En general, Contas constata la “descentralización” progresiva de funciones desde las consellerías a las nuevas agencias que está impulsando el actual Gobierno gallego, pero reconoce que aún están comenzando a operar y anuncia que analizará ese modelo de gestión en “próximos ejercicios”. En total, todas las entidades instrumentales gestionaron en 2009 unos 1.600 millones de euros, el 17% de los presupuestos autonómicos, porcentaje que se elevó al 22% en 2010 y que amenaza con seguir aumentando en años próximos.

El ente fiscalizador también recomienda “incrementar las medidas de control interno” de toda la Xunta para evitar que se desplace la anotación de gastos de un año al siguiente y pide que ese procedimiento “no ponga en riesgo” la capacidad para atender las necesidades del ejercicio en curso “debido a las cargas arrastradas de ejercicios anteriores”.

En materia municipal, el Consello de Contas vuelve a destacar la “falta de voluntad” de algunos ayuntamientos a la hora de remitirle sus cuentas de 2009. Sin embargo, el propio Luciano Fariña matizaba en sus declaraciones tras entregar el informe que esa situación parece estarse resolviendo tras la decisión de la Xunta de no dar subvenciones a los que no envíen sus cuentas a partir de las de 2010, que aunque con retrasos y deficiencias notables ya han remitido todos.

De hecho, los informes presentados ayer por Contas ya se encuentran desfasados. En ellos se indica que siete municipios no remitieron la cuenta de 2009, pero en su web, más actualizada, ya solo aparecen cuatro. Y es que, aunque ayuntamientos que llevaban años sin cumplir optaron por enviar las cuentas de 2010 solo para no perder subvenciones, los secretarios municipales presionaron en muchos casos para remitir también los balances de años anteriores aunque ya tuviesen poca validez.

En cuanto al contenido de esas cuentas municipales, el informe indica que en 2009 “el sistema local gallego presenta unos índices de solvencia y de liquidez muy superiores a los de la media del Estado”. Por el contrario, esos mismos índices de las diputaciones son “inferiores a los de la media del Estado para este tipo de entes”. De hecho, Contas destaca el elevado gasto en personal de los entes provinciales, en particular el “muy superior” de la Diputación de Ourense.

Contas también quiere “llamar la atención” sobre los municipios de tamaño intermedio, los 15 de entre 20.000 y 50.000 habitantes: “Presentan el más bajo nivel de gasto por habitante, 457,36 euros, inferior a la media del Estado, consecuencia de la baja presión fiscal”.

Sobre el global de los ayuntamientos, Contas constata que “los gastos de funcionamiento representan el 55,8% del gasto total”, siendo a partes casi iguales gastos de personal y de bienes y servicios.

Más críticas a los peajes en sombra

El informe entregado ayer por Contas en el Parlamento es el de 2009, pero tendría que estar ya finalizado, según su plan de trabajo, un avance de 2010, el primer año de gobierno íntegro de Feijóo. Fariña reconoció ayer el retraso y aseguró que se presentará “tras el verano”.

El de 2009 refleja deficiencias de los últimos presupuestos del bipartito, errores que en algún caso el actual Gobierno se ve obligado a defender en sus alegaciones ante Contas. Al bipartito también achaca un incremento del 33% del gasto en personal en sus cuatro años.

En otro punto, Contas critica el elevado nivel de modificaciones presupuestarias registrado en 2009, hasta un 15% de los presupuestos previstos inicialmente, lo que la Xunta justifica en el cambio de prioridades derivado del cambio de gobierno.

Contas reitera un año más su crítica a la proliferación de obras realizadas con colaboración público-privada o peajes en sombra, vía empleada por todos los gobiernos desde Fraga y que supone un importante lastre para las cuentas públicas de años próximos. Pese a ello, Feijóo mantiene esa vía para obras como el hospital de Vigo o la Autovía do Morrazo.

El ente fiscalizador detalla que los compromisos de gasto futuro de la Xunta ascendían a finales de 2009 a 9.815 millones de euros, 1.100 más que un año antes. De ellos, el 50% se corresponde al pago de intereses de créditos anteriores, pero el 26% se debe “a los pagos que se deben realizar a los concesionarios de las autovías”.

Contas considera “agotadas” tanto esa vía como el endeudamiento ordinario y destaca la caída del ahorro. El logrado en 2008 permitiría devolver toda la deuda autonómica en 2,2 años. El de 2009 en 3,9 años. Pero con el ahorro de 2010 la deuda se pagaría en 248 años.

Por último, pide revisar ayudas que, “sin obedecer a una planificación”, se mantienen a lo largo de los años “sin evaluación de su eficacia”.