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“Se puede trabajar en el País Vasco y jugar la ‘Champions’ de la ciencia”

David Mecerreyes ha conseguido 1,5 millones de la Unión Europea para investigar

El experto en polímeros David Mecerreyes, ayer, en la sede de Ikerbasque en Bilbao.
El experto en polímeros David Mecerreyes, ayer, en la sede de Ikerbasque en Bilbao.

“Me considero un fruto de la cantera vasca”. El guipuzcoano David Mecerreyes (Lasarte-Oria), que no es futbolista, sino experto en polímeros, hizo ayer una encendida defensa de la investigación científica en Euskadi y de la inversión en ciencia en tiempos de crisis. Mecerreyes ha logrado recientemente un contrato del Consejo Europeo de Investigación (ERC), dotado con un millón y medio de euros, para investigar sobre las posibles aplicaciones de los nuevos polímeros en el almacenamiento de energía.

En un encuentro científico organizado por Ikerbasque —la Fundación Vasca para la Ciencia—, el químico aseguró que en Euskadi se puede hacer una carrera científica del más alto nivel.

A sus 40 años, Mecerreyes ha desarrollado toda su trayectoria —reconocida ahora con el contrato del ERC, “la ‘Champions’ de la ciencia”— en Euskadi o con el apoyo de las instituciones vascas. Tras estudiar Química en la Universidad del País Vasco (UPV), realizó el doctorado en Lieja (Bélgica) y un posdoctorado en Stanford (EE UU), en ambas ocasiones becado por el Gobierno Vasco. Después trabajó durante 10 años en el centro de I+D donostiarra de Cidetec, hasta que en 2010 se unió al instituto Polymat de la UPV, y ya este año, se ha convertido en investigador Ikerbasque. “Se ha hecho un gran esfuerzo durante muchos años en formación, inversión e investigación”, apuntó ayer Mecerreyes, que calificó como “muy alto” el nivel general de los científicos vascos.

El químico guipuzcoano también defendió la inversión en ciencia en tiempos de crisis. “Estas inversiones aportan doblemente a la sociedad”. Según él, además de los avances que se puedan conseguir a medio y largo plazo, traen consigo la creación de empleo.

Por ejemplo, gracias al dinero del ERC, se contratarán tres o cuatro investigadores por año, durante cinco cursos, para el proyecto de Mecerreyes en el centro universitario de polímeros Polymat, en San Sebastián.

Los polímeros son unas macromoléculas, que pueden ser naturales —como el ADN, la seda o la celulosa— o sintéticos —como el nailon o los plásticos—. El científico los calificó de materiales “del pasado —se han utilizado desde hace muchos años en objetos como los neumáticos— y del presente, pero sobre todo del futuro”.

Él y su equipo tratarán de descubrir nuevas aplicaciones de estos materiales para el almacenamiento de energía, que puedan llevar a conseguir, entre otras cosas, baterías más flexibles, pequeñas o ligeras.

Pero, insiste Mecerreyes, las posibilidades de los polímeros no acaban ahí. Al tiempo que se busca la forma de sintetizarlos a partir de fuentes vegetales o renovables, en vez de a partir del petróleo, se investiga su uso en campos como la automoción, el medio ambiente, o la medicina, donde se podrían aplicar a tratamientos contra el cáncer.