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EL FUTURO DEL PSOE DE ANDALUCÍA

La división en el PSOE se extiende a cinco provincias

Los críticos plantearán listas alternativas al comité director en los congresos provinciales

Habrá dos candidaturas en Sevilla, Málaga, Córdoba, Granada y Cádiz

Susana Díaz, en la sede del PSOE de Sevilla.
Susana Díaz, en la sede del PSOE de Sevilla.

Salvo Huelva, que celebrará su congreso a finales de mes, el resto de las agrupaciones provinciales del PSOE elegirán el próximo sábado a sus nuevas direcciones. Las aguas bajan igual de revueltas que en el congreso regional que el PSOE andaluz celebró el pasado fin de semana en Almería, donde los socialistas salieron peor de lo que entraron.

La previsión es que haya dos candidaturas en cinco provincias: Sevilla, donde se enfrentarán Susana Díaz y Antonio Gutiérrez Limones; Cádiz (Rafael Quirós e Irene García); Málaga (Miguel Ángel Heredia y Josele Aguilar); Córdoba (Juan Pablo Durán y Joaquín Dobladez); y Granada (Teresa Jiménez y Luis Salvador). Eso si los candidatos del sector crítico andaluz reúnen los avales suficientes para plantar batalla. Estos están denunciando “presiones desmedidas” sobre los delegados para que no presten su firma. Los avales se recogen el mismo día del congreso: se requiere un mínimo del 20% del cuerpo electoral del congreso y hay un tope del 30% que la dirección federal de Zapatero estableció precisamente para no cercenar las posibilidades de presentar candidaturas. El otro temor que manifiestan es que las votaciones se celebren con pulcritud y que los delegados tengan garantizada su intimidad a la hora de votar. Estas medidas se extremaron, por ejemplo, en el congreso federal.

En este momento del proceso, todos los candidatos aseguran que salen a ganar, pero los aspirantes griñanistas de Sevilla, Málaga, Córdoba, Granada y Cádiz parten como favoritos. En esta última provincia, los dos sectores están muy igualados, teniendo en cuenta que en el pasado congreso de elección de delegados los afines a Griñán ganaron por tan solo dos votos.

Aunque cada agrupación es un mundo, lo ocurrido en el congreso del PSOE andaluz marca una hoja de ruta para los dirigentes provinciales. Tras cosechar un voto de rechazo de casi el 30% a su reelección como secretario general, Griñán decidió dejar fuera de la ejecutiva a los que no le votaron. “Si no me han votado ¿por qué van a estar en mi ejecutiva?”, esgrimió. Este argumento no fue el que aplicó Alfredo Pérez Rubalcaba al propio Griñán, quien apoyó a Carme Chacón, perdió y acabó siendo presidente federal del PSOE.

Los críticos hablan de “presiones desmedidas” sobre los delegados

Pase lo que pase, los críticos tienen planteado presentar listas alternativas al comité director del PSOE, el máximo órgano de decisión entre congresos, donde ya obtuvieron el 33% de representantes en Almería. En ese órgano es donde Griñán y su ejecutiva pueden tener más de un dolor de cabeza, porque los críticos quieren hacer oír su voz en la toma de decisiones, tanto en lo que afecta al partido como al Gobierno autónomo. Y uno de los reproches que más empiezan a escucharse es que Izquierda Unida, su socio de coalición, es el que está marcando la agenda del Ejecutivo. Es un reparo con una pequeña dedicatoria a la consejera de la Presidencia, Susana Díaz, volcada en su carrera orgánica.

Los críticos de Almería, divididos entre sí, no plantearán una candidatura frente a la de José Luis Sánchez Teruel, pero sí al comité director. En Jaén, salvo sorpresa, Francisco Reyes será reelegido por una amplísima mayoría. Griñán dejó fuera de la ejecutiva a esta agrupación.