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Una tarjeta electrónica sustituirá los 84 abonos de transporte público en 2014

Los usuarios tendrán mayores descuentos en función de la cantidad de viajes que efectúen

Las actuales tarjetas de pago del transporte público se acercan a su fin. La Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM) implantará a partir de 2014 de forma progresiva un nuevo sistema tarifario basado en tecnología sin contacto, con una tarjeta personalizada y de plástico que acabará sustituyendo la gama de 84 abonos que existen en la actualidad. Está previsto que el chip que integrará el título pueda ser implantado también en otros soportes, desde el teléfono móvil hasta pulseras o relojes.

El Departamento de Territorio y la ATM prevén que el uso del chip permita cambiar el actual sistema tarifario, ya que el precio del transporte estará adaptado a la movilidad de cada ciudadano, de forma que se premiará con mayores descuentos a los usuarios que efectúen más desplazamientos, a la vez que permitirá mantener las actuales bonificaciones para familias numerosas, monoparentales, jubilados y desempleados.

Para cubrir toda la demanda, la ATM mantendrá los títulos de papel. Pero para los usuarios habituales se generalizará el nuevo sistema, que de momento recibe el nombre de T-Mobilitat. Cada usuario tendrá una cuenta personal en la que figurarán sus datos y una cuenta bancaria en la que se pagará el importe de los viajes realizados.

La implantación del nuevo sistema está prevista para 2014 en Barcelona. Después se extenderá al resto de las zonas metropolitanas: Tarragona, Girona y Lleida. El director general de Transportes de la Generalitat, Ricard Font, señaló ayer que el sistema podría incluso implantarse más a largo plazo en el Bicing, los taxis, los aparcamientos y cualquier otro sistema de movilidad.

Antes, no obstante, un grupo público-privado deberá desarrollar el nuevo soporte, de origen catalán, para lo que se abrirá un concurso público el próximo año. Según Font, “el cambio no supondrá ningún coste adicional para la Administración pública ni para los usuarios”, al financiarse con la disminución de los costes de gestión del sistema actual, la reducción del fraude y la posible exportación del sistema.