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Traje ancho para el turismo en Málaga

El aeropuerto de Málaga abre su segunda pista tras invertir 642 millones de euros

La ministra Ana Pastor y otras autoridades en la inauguración de la segunda pista del aeropuerto de Málaga.
La ministra Ana Pastor y otras autoridades en la inauguración de la segunda pista del aeropuerto de Málaga.

Málaga asistió ayer, por partida doble, a una escena propia de los tiempos de bonanza económica: la inauguración de dos grandes infraestructuras de transporte largamente reclamadas por el sector turístico de la Costa del Sol. Por la mañana, la ministra de Fomento, Ana Pastor, puso en marcha ayer la segunda pista del aeropuerto de Málaga, que supone la pieza principal del proceso de modernización del principal campo de vuelo andaluz junto a la terminal T-3, inaugurada en 2010.

La segunda pista, entre la actual terminal y el cauce del Guadalhorce, ha supuesto una inversión de 642 millones de euros —de los cuales 168 se han destinado a pagar expropiaciones—, aunque fue adjudicada por solo 244 millones. Su puesta en marcha permitirá pasar de las 37 operaciones de despegue y aterrizaje por hora a entre 65 y 70, lo que supone un tráfico anual potencial de 30 millones de pasajeros —el año pasado se cerró con 12,8 millones—.

La segunda pista, sin embargo, no funcionará de forma continua sino que se ha concebido como un apoyo de la primera en las épocas de mayor densidad de tráfico aéreo. El comité de empresa del aeropuerto criticó el pasado lunes que la nueva infraestructura solo se empleará del 1 de julio al 30 de septiembre los fines de semana y en horario matinal, esto es, de 8 a 15 horas.

Actualmente los cinco aeropuertos españoles con mayor volumen de tráfico —Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca, Gran Canaria y Málaga— cuentan con doble pista. El proceso de ampliación del aeropuerto de Málaga culminará con la puesta en servicio del llamado acceso sur, con las obras muy avanzadas y pendiente de apertura.

Por la tarde, la titular del departamento de obras públicas cortó la cinta del llamado soterramiento de la travesía de San Pedro Alcántara, un paso inferior de apenas un kilómetro pero de vital importancia para el tráfico en el litoral malagueño. El soterramiento aliviará los atascos que, sobre todo en temporada alta, provocaban los semáforos que regulan la circulación en la N-340 en este núcleo de Marbella. La obra, de unos 60 millones de euros, se inaugura con cinco años de retraso tras las reprogramaciones impuestas por la falta de financiación.