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El Sabadell busca el liderazgo en territorio valenciano con la marca CAM

Los despidos por la absorción de la caja serán sobre todo en el resto de España y el mundo

Jaime Matas, Leopoldo Pons y Miguel Montes, en la Bolsa de Valencia.
Jaime Matas, Leopoldo Pons y Miguel Montes, en la Bolsa de Valencia.

El Banco Sabadell tiene como objetivo hacerse con el liderazgo financiero en la Comunidad Valenciana. El director general, Miguel Montes, lo explicó el martes en un acto en la Bolsa de Valencia poniendo el acento sus fortalezas: la experiencia en banca para empresas con que ya cuenta la entidad, y la posibilidad de acceder a la clientela masiva de particulares a través de la CAM, de la que resultó adjudicataria en la subasta que siguió a su intervención por el Banco de España y que solo está a la espera del visto bueno de Bruselas. Montes no ocultó que en ese objetivo el banco tiene trabajo para “recuperar la tranquilidad, el confort”, de los clientes de la CAM, y, sobre todo, para congraciarse con los miles de ellos que adquirieron las cuotas participativas impulsadas por sus exgestores, que han terminado por no tener ningún valor.

Montes aseguró comprender la preocupación de los damnificados y afirmó que el banco los tratará mejor de lo normal, pero descartó que vaya a comprarles las cuotas. Primero, dijo, porque no valen nada y segundo, porque la ley no lo permitiría.

El director general del Sabadell se comprometió, en cambio, a ser el principal sostén de la obra social de la CAM como “herederos” de la caja alicantina. El acuerdo con la Generalitat no está cerrado, precisó, y no lo estará hasta que no se formalice la integración de la CAM. Pero la voluntad del Sabadell es “participar con alto nivel de influencia en el patronato” y ser la única entidad financiera que lo integre, y por tanto que la mantenga, al margen de otros patrocinios que pueda obtener o de la generación de recursos que ésta pueda obtener por sí mismo gracias a su patrimonio.

Montes señaló que el banco pretende cerrar unas 400 oficinas y despedir a unas 2.000 o 2.200 personas para la integración. Pero no todas, y ni siquiera principalmente, provendrán de la CAM, ni sobre todo del territorio natural de la caja, que comprende la Comunidad Valenciana y Murcia.

El director general, que compareció acompañado por el subdirector general del Sabadell, Jaime Matas, y por el decano del Colegio de Economistas de Valencia, Leopoldo Pons, indicó que buena parte de los cierres y despidos tendrán lugar en lo que definió como “territorio de expansión”. Áreas dentro y fuera de España donde especialmente en el bienio de 2004 y 2005, la antigua caja se lanzó a abrir oficinas por el señuelo del negocio inmobiliario. Siete años después, afirmó, la mayor parte de ellas tienen una clientela muy escasa y apenas generan beneficios. Montes mencionó los casos de Galicia, Asturias, Andalucía, Madrid o Canarias. Pero también —y es una señal del modo de hacer las cosas que tenía la caja, que presidieron consecutivamente Vicente Sala y Modesto Crespo— en zonas como Florida (Estados Unidos), con 700 empleados, o México, con 400.

El objetivo final es que la plantilla del grupo, que ahora tiene 17.000 empleados, pase a tener unos 15.000. Y el número de oficinas, hoy en unas 2.200, se reduzcan a 1.800 o 1.900. Los despidos tratarán de hacerse de la forma menos “traumática” posible, agregó Montes, por edad o por predisposición a aceptar bajas incentivadas.

El director general destacó la satisfacción de que el empresariado valenciano les reconozca como un socio que puede ayudarles a resolver sus problemas de financiación. Y consideró “un mito” la versión de que no existe crédito: “Hay más falta de proyectos que de créditos”, afirmó, al tiempo que consideró que el banco tiene ante sí la oportunidad de ganar cuota de mercado.

El dirigente del Sabadell descartó que el terremoto de Bankia pueda frustrar en Bruselas la adjudicación de la CAM por lo encarrilada que está la operación. “No nos da miedo porque no puede pasar y ya sabemos que no va a pasar”. Montes añadió que, de hecho, el banco está trabajando para que al día siguiente de que la Comisión Europea dé el visto bueno a la adjudicación sea nombrada la nueva estructura directiva de la antigua caja. Y aseguró que en el nuevo reparto habrá directivos de CAM que tendrán a sus órdenes a personal cuya nómina la paga el Sabadell y viceversa.

Montes no quiso anticipar si cree que la revisión de la cartera inmobiliaria del sistema financiero español, en el que participarán consultoras internacionales, traerá la calma al sector o será otro anuncio de solución fallido. “Yo estoy esperando también al clic que devuelva la confianza. Sin ella lo único que sé es que todos iremos a peor”, respondió. El director general, principal responsable de la integración de la CAM en el Sabadell, insistió en que los fundamentos del sistema financiero español no son tan malos como parece, “aunque cueste creerlo”.