los recortes presupuestarios

Los recortes obligan a rehacer el campus de excelencia de Málaga y Sevilla

Las universidades mantienen el proyecto pese a que el Gobierno ya no lo respalda ‘Andalucía Tech’ solo ha logrado 30 de los 200 millones de inversión previstos

Los rectores de Sevilla y Málaga con la alcaldesa de Osuna (en el centro).
Los rectores de Sevilla y Málaga con la alcaldesa de Osuna (en el centro).

Ir hacia la excelencia universitaria sin dinero, o con el dinero justo. ¿Es posible? Los rectores de las universidades de Sevilla y Málaga creen que sí. El viaje que estas dos instituciones emprendieron en 2010 —cuando lograron que su proyecto Andalucía Tech fuera distinguido con el sello Campus de Excelencia Internacional por el Ministerio de Educación— ha tenido este jueves una importante parada en el municipio sevillano de Osuna, a mitad de camino entre las dos capitales más pobladas de la comunidad. Los responsables de ambas instituciones han decidido “reorganizar el campus” para que pueda seguir adelante, señala Antonio Ramírez de Arellano, rector de la Universidad de Sevilla (US). “Hay que hacer un replanteamiento para un proyecto que fortalece y moderniza la sociedad”, reconoce su colega de Málaga, Adelaida de la Calle.

El principal financiador de los campus de excelencia, un proyecto que pretendía hacer más competitivas a las universidades y que ganasen peso internacional a través de la unión de fuerzas, era el Gobierno central. Pero el Ministerio de Educación ha dejado claro que no cree en los campus, una iniciativa del anterior Ejecutivo socialista, y ha cortado el grifo de la financiación.

Sevilla y Málaga tendrán que buscar gasolina en otros lugares. “Habrá que obtener recursos indirectos”, señala la rectora, en referencia a la creación de más sociedades a través de los grupos empresariales que se habían sumado a Andalucía Tech. Ramírez de Arellano cree que tendrán que encontrar financiación pública en las convocatorias competitivas del Gobierno central, la Junta e, incluso, la Unión Europea.

Cuando estas dos universidades pusieron en marcha el proyecto Andalucía Tech tenían previsto lograr una inversión de 200 millones de euros en cinco años. Pero solo han logrado 30 desde octubre de 2010, gran parte a través de los créditos sin interés que concedía en el Gobierno central en las distintas convocatorias.

“Ya no hay financiación finalista del Gobierno para los campus”, recuerda el rector de la Universidad de Sevilla. “El año pasado empezó a haber problemas con este asunto”, añade. En la última convocatoria de los campus el anterior Ministerio de Educación descartó otorgar ayudas directas. La financiación fue, en exclusiva, a través de créditos. El problema fue que los préstamos, que tenía que suscribir cada Administración regional, eran a 15 años, con los tres primeros de carencia y a un interés del 5,667%. La Junta de Andalucía descartó firmar los convenios que hubiesen servido para repartir 8,8 millones entre los tres campus de excelencia de la comunidad, entre ellos, el de Sevilla y Málaga. Finalmente, la Junta buscó por otras vías esos 8,8 millones.

El escenario ahora es más complicado. Adelaida de la Calle ha reconocido que en la reorganización del proyecto Andalucía Tech, motivada por la falta de financiación, es probable que algunas de las infraestructuras previstas o los planes de sostenibilidad de los campus se tengan que aparcar.

A la falta de respaldo del Gobierno central se unen los recortes que se tendrán que aplicar al sistema de enseñanza superior. En el plan de ajuste que la Junta ha aprobado para cumplir con el objetivo de déficit —que implica una reducción del gasto de 2.720 millones— se prevé que las diez universidades públicas reciban 130 millones menos.

El martes pasado los rectores y los responsables de la Secretaría General de Universidades de la Junta se reunieron para abordar este asunto. En el encuentro, que estaba previsto para el 28 de mayo pero que fue adelantado, se decidió crear tres grupos de trabajo para analizar en qué áreas se pueden ahorrar los 130 millones. Según Adelaida de la Calle, los gerentes de las universidades andaluzas están estudiando la forma de mancomunar algunos servicios y, sobre todo, intentar centralizar compras para poder ahorras. Por otro lado, los responsables de personal de cada institución están analizando el alcance del real decreto que el Gobierno central aprobó el 20 de abril y que afecta al reparto de la carga docente de los profesores. Por último, también se está barajando el posible aumento de las tasas. “A mediados de junio cada universidad tendrá listo su plan de austeridad”, señala Ramírez de Arellano.

Pese al ajuste presupuestario, los rectores de Sevilla y Málaga confían en que la Junta mantenga la apuesta por los campus de excelencia. “En el plan de ajuste se hace un guiño a los campus cuando se habla de las convocatorias competitivas”, afirma Ramírez de Arellano. Por su parte, fuentes de la Secretaría General de Universidades dejan la puerta abierta a que la Junta asuma la evaluación internacional que estaba previsto que el Ministerio de Educación realizase en 2015 de todos los campus de excelencia seleccionados.

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