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“Cumplir el decreto del Ministerio de Sanidad va contra la ética profesional”

El presidente de los médicos de Pontevedra explica el rechazo a una normativa que considera dañina para el sistema sanitario público

Luis Campos, presidente del colegio médico pontevedrés.
Luis Campos, presidente del colegio médico pontevedrés.

Al rechazo general contra el decreto que consagra los recortes en Sanidad se ha sumado con contundencia el Colegio de Médicos de Pontevedra, organismo ajeno a veleidades izquierdistas. Su presidente, Luis Campos Villarino (Pontevedra, 1953), explica la oposición a una normativa que juzga dañina e irreversible para el sistema sanitario público.

Pregunta. Han calificado el decreto de “rejón de muerte” para el sistema sanitario público. ¿Tanto es así?

Respuesta. Es una reforma de tal calado que va a haber un antes y después para el sistema nacional de salud, si llega a aplicarse. Las cuatro cualidades principales que tenía —universalidad, gratuidad, equidad y calidad— se van a ver amenazadas.

P. ¿Se prevé desobediencia civil por parte de los médicos?

R. No nos podemos negar a atender a un paciente o hacer una consulta. Sería sancionable por parte de los colegios médicos, la organización médica colegial y los colegios autonómicos.

P. ¿Cumplir el decreto es incumplir el reglamento médico?

R. Evidentemente. El contenido del decreto va contra el código de la ética de la profesión.

P. Se tambalea la cobertura de prestaciones como la interrupción voluntaria del embarazo. ¿Por cuáles otras se teme?

R. Respeto al embarazo, creemos que los tres supuestos antes de la modificación de la ley [DEL ABORTO]eran suficientes. Pero el decreto es ambiguo. ¿Cuál es la cartera común básica? Se abre la posibilidad de que sea muy reducida por la dificultad de financiación de alguna comunidad y que después sea más amplia la complementaria que establezca cada una, que ya lleva implícito el copago. Se pierde la gratuidad, pilar del Estado del bienestar. Había medidas ante del decreto, retrógrado en su contenido, para contener el gasto.

P. ¿Cuáles?

R. Potenciar la gestión clínica. Es fácil de hacer y se puede ahorrar mucho. Se podrían aprobar presupuestos finalistas en servicios hospitalarios y en atención primaria para que cada unidad sepa cada año el dinero de que dispone y ceñirse a él. También contar con los profesionales para decidir los gastos, y crear centrales de compras para abaratar costes. Vemos muchas posibilidades sin acudir a un real decreto que impone desde el autoritarismo, porque ninguna medida ha sido pactada ni debatida. Luego están los chiringuitos como el 061, el Instituto Oftalmológico de Galicia, el Centro de Transfusiones o la empresa pública de servicios sanitarios, Galaria, que gestionan 1.000 millones de los 9.135 de la comunidad. Habrá que eliminar algunos y otros integrarlos en las administraciones.

P. ¿Sobran cargos directivos en Sanidad?

R. Totalmente, a todos los niveles. Lo último son las áreas de gestión integrada. Crean por encima de la estructura organizativa de la atención primaria y la de los hospitales otra estructura más. No puede ser.

P. ¿Cómo evalúan a la Xunta en comparación con otras comunidades?

R. Ya metió un recorte con la ley de medidas anticrisis en las prestaciones sociales, la incapacidad laboral temporal, los días de libre disposición o la jornada de interinos y laborales. Ahora viene el decreto. La Xunta dice que el déficit no es tan elevado y se pueden minimizar estas medidas, pero acabarán llegando a Galicia, no tenemos duda.

P. ¿Es alto el gasto público en Sanidad respecto a otros países?

R. Al contrario. El PIB, como dice el profesor Vicenç Navarro, está en el 94% de la UE-15 y el gasto sanitario en el 79,5%. Si fuera el mismo se podrían gastar 13.500 millones de euros más al año. Tenemos un sistema de salud magnífico, envidia de otros países de la UE, con un sistema de formación extraordinario que tenemos que defender con uñas y dientes. No podemos tirarlo por la borda.