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Sol se blinda ante la ‘indignación’

Los antidisturbios tienen orden de cumplir lo autorizado e impedir un campamento

Acampada Sol anuncia que no respetará el plan de Cifuentes y que sigue "con sus planes"

COCEM, indignada con la Delegación por dejar que se vuelva "a montar un circo"

Refuerzos policiales, anuncios de rebeldía de los manifestantes, protestas de los comerciantes… El mecanismo se ha activado. La decisión de la Delegación de Gobierno en Madrid de autorizar una serie de protestas en la Puerta del Sol entre el 12 y el 15 de este mes, fechas en las que el 15-M quiere celebrar su primer aniversario en la plaza, han acelerado la preparación de todas las partes de cara a la semana de la indignación. Entre 1.500 y 2.000 agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), más conocidos como antidisturbios, se desplegarán este fin de semana en el centro de Madrid, una ciudad que habitualmente dispone de 600 efectivos de este tipo.

Su objetivo es impedir que se repita la acampada de Sol y que se cumpla el plan de protestas diseñado por la Delegación del Gobierno. ¿Respetarán los indignados la autorización o irán más allá de las limitaciones impuestas en horario y espacio, piensan incluso en acampar? Parece que no, pero, como siempre ocurre con este movimiento asambleario y sin carné, depende de a quién se le pregunte.

Lo que autoriza Cifuentes... y lo que convoca el 15-M

Sol se blinda ante la ‘indignación’
  • Se limita la concentración del sábado de las 17.00 a las 22.00 porque ya había una en apoyo a los enfermos de fibromialgia.
  • Los días 13, 14 y 15 los manifestantes podrán ocupar la plaza de 12.00 a 22.00.
  • Deberán estar en la zona peatonal, sin invadir la calzada ni obstaculizar los accesos a Metro y Renfe y ni a los trabajadores de edificios del entorno.

En la cuenta de Twitter @acampadasol, los indignados madrileños ya han respondido que no aceptarán las limitaciones que impone a sus protestas la Delegación, quien ha determinado que, en lugar de las 96 horas de concentración ininterrumpidas anunciadas por el colectivo, autorizará en Sol una protesta de cinco horas el sábado y tres de 10 horas el domingo, el lunes y el martes. A la pregunta de una usuaria de si piensan modificar el horario de la manifestación del 12-M "para respetar autorización", la respuesta de @acampadasol ha sido: "No. Esa autorización no se tramitó desde el grupo de coordinación, que sigue con sus planes". El convocante de esta protesta es un ciudadano particular que, en su solicitud, no se identifica como miembro del 15-M. Portavoces del colectivo tampoco han querido confirmar que estén relacionados con la convocatoria, pero ya se asume de forma informal que el 15-M inundará Sol el sábado.

Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno, ha explicado a este diario que el objetivo de limitar la duración de las protestas no es “favorecer una confrontación”. “Las personas que quieran concentrarse en Sol tienen todo el derecho. La labor de la Delegación es administrar que ellos puedan ejercerlo sin obstaculizar los de los demás ciudadanos ni violar la ley”. Cifuentes asegura ser consciente de que un choque entre policía y manifestantes puede tener efectos desastrosos e insiste en que su objetivo es tender una mano al 15-M (“no queremos que esto siga siendo un monólogo: llevamos meses intentando sin éxito que se presente un interlocutor con el que conversar”) pero que, si los manifestantes violan las limitaciones impuestas, “a la policía no le va a temblar el pulso”.

El operativo policial previsto para esos días es, por ejemplo, superior al de la visita de Papa Benedicto XVI en agosto. En los últimos años solo se recuerda una movilización policial mayor: la boda de los Príncipes de Asturias. La huelga general del 29-M congregó por ejemplo a un millar de agentes, pero dispersos por la ciudad desde Mercamadrid y a las cocheras de la ETM.

De acampar, nada

A falta de la reunión que el Ministerio del Interior y las autoridades madrileñas mantendrán para precisar los detalles del operativo, la orden dada a sus responsables policiales es cumplir "escrupulosamente" lo autorizado por la Delegación del Gobierno. Según las instrucciones, los agentes no deben permitir en ningún caso que los manifestantes acampen —el 15-M ha llamado a celebrar una "asamblea permanente" en Sol entre el 12 y el 15 de mayo—. El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha advertido por segunda vez a los indignados que las acampadas son "actos ilegales" que "no van a ser permitidos", si bien subrayó que se respetará el derecho de reunión "en el marco de la ley".

El sábado, el movimiento ha convocado distintas marchas desde pueblos y barrios que partirán a las siete de la tarde de cuatro puntos de encuentro hacia Sol. Aunque la programación no está cerrada, los indignados han propuesto que se guarde un minuto de silencio en torno a las doce de la noche en Sol. Después tienen previsto levantar pañuelos blancos para pedir que “cese la violencia económica y las guerras”, según tomalaplaza.net. A partir de ese momento y hasta el día 15, empezará lo que califican de “asamblea permanente” en la plaza.

Quique Castelló, portavoz de Democracia Real Ya, ha valorado el gesto de Cifuentes porque considera que se pasa de la prohibición total a la apertura. En declaraciones a la SER, ha considerado no obstante que acabar el sábado a las diez como pretende la Delegación es "irresoluble, irrealizable" por la "naturaleza de la gente". "Los actos terminarán a las doce de la noche con un grito silencioso", recuerda, para subrayar que "no hay ninguna acampada convocada". "No ha sido consensuada. Es algo que se mueve por las redes sociales y es a nivel individual", ha indicado.

"Engañados y desprotegidos"

La decisión de Cifuentes no ha gustado nada a los comerciantes, que se sienten "engañados y desprotegidos". Su patronal, la Confederación de Comercio Especializado de la Comunidad de Madrid (COCEM), ha manifestado su rotunda oposición a unas protestas en horario comercial. Su presidente, Hilario Alfaro, explica que, aunque Cifuentes no ha respondido a sus peticiones de reunión, "a través de los medios anunció que nunca toleraría situaciones como las que permitió la anterior delegada del Gobierno".

"Con esta permisividad para volver a montar un circo en pleno centro de la ciudad, que además coarta la libertad de ejercer el derecho a trabajar de muchos comerciantes, desde la Delegación Gobierno contribuirán a dañar la imagen de la ciudad y del país en uno momento en el que el turismo es un pilar básico para la recuperación económica", declara Alfaro en un comunicado, que pide que las zonas turísticas tengan una protección legal especial para evitar situaciones como esta.

Mientras, Ignacio Lario, presidente de la Asociación de Comerciantes de las calles Preciados, Carmen y Arenal, ha asegurado que esperan que “la Delegación no permita lo que se permitió el año pasado”. En su opinión, la acampada del año pasado derivó en “un absurdo enfrentamiento entre manifestantes y comerciantes” que no se debe repetir. “¿Somos los comerciantes de la zona el enemigo?”, plantea. “No me puedo creer que los indignados no tengan otros cauces para sus iniciativas”.

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