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economía

La ingeniería sobrevive mirando al exterior

Empresas y universidades vascas analizan la situación del sector, que mantiene unos altos índices de empleabilidad

Alumnos de la Escuela de Ingenieros de Bilbao junto a un prototipo de coche, en cuyo proyecto participaron. Ampliar foto
Alumnos de la Escuela de Ingenieros de Bilbao junto a un prototipo de coche, en cuyo proyecto participaron.

Según un reciente informe de la consultoría especializada en recursos humanos Adecco, los ingenieros superiores están entre los profesionales más demandados en España, sobre todo con vistas a trabajar en el extranjero. El salario medio que se les ofrece oscila entre los 60.000 y 100.000 euros brutos anuales. También figuran entre los titulados más buscados en 2012. Concretamente, los especializados en Telecomunicaciones, Calidad y Producción y Producto. El País Vasco no es una excepción, sino un terreno especialmente abonado para estos licenciados. “Euskadi tiene una ventaja respecto a otras zonas y es que su economía, por lo menos todavía, sigue teniendo una fuerte base industrial. En ese sentido, las empresas demandan profesionales de ingeniería. No es lo mismo que en otros tipos de economías” señala Enrique Amezua, director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Bilbao.

En dicha universidad estudian 3.300 jóvenes, cifra que permanece estabilizada desde hace unos cinco años. Llegaron a ser 4.000 antes del “declive demográfico” vivido en los últimos años, matiza Amezua. En la Universidad de Deusto ocurre algo similar y estiman que los niveles de matriculaciones se recuperarán en 2014.

Los licenciados tardan en colocarse una media de entre tres y cuatro meses

El centro público bilbaíno organizó el pasado mes de marzo unas jornadas para poner en contacto a alumnos y empresas. A la cita, que se prolongó nueve días, acudió medio centenar de compañías vascas de todos los ámbitos (energía, equipamiento eléctrico o aeronáutica, entre otros campos), entre las que se encontraba Iberdrola, que ha iniciado un proceso de selección para reforzar su plantilla de cara a la puesta en marcha de diversos proyectos en España, EE UU y Reino Unido. La compañía prevé contratar a 400 profesionales en 2012. “Pese a la crisis se mantiene el número de empresas que acuden a esta cita. Las compañías quieren presentarse ante quienes en los próximos meses serán posibles candidatos a engrosar sus plantillas y para dar a conocer su actividad. Nosotros lo planteamos como una forma de poner un escaparate en la escuela, tanto para empresas como para alumnos”, razona Amezua.

La firma Idom, que también acudió a las jornadas, señala que “si bien en estos momentos no estamos creciendo en número de personas como crecimos en los años previos a la crisis, no hemos dejado de contratar ingenieros, sobre todo de algunas especialidades. En estos momentos, para nosotros, las áreas de mayor crecimiento y en las que tenemos más necesidad de personas son las relacionadas con el mundo de la industria y en particular de la energía (convencional, nuclear y renovables)”, señalan fuentes de la compañía.

En Sener, por su parte, se mantienen “estables” con respecto a su plantilla. “Tal y como ocurrió el año pasado, no ha habido un crecimiento de plantilla, salvo en nuestras oficinas de Polonia y México. Nuestra contratación de ingenieros prevista en 2012 es sobre todo en nuestras oficinas de América Latina, pero también lanzamos ofertas de empleo en España, aunque son puntuales”.

Idom contrata ya el 50% de sus servicios profesionales en el extranjero

Según una encuesta realizada el año pasado entre sus exalumnos, los licenciados en ingeniería industrial por la Escuela Técnica Superior de Bilbao tardaron en encontrar trabajo una media de cinco meses, aunque llegaron a hacerlo en solo 1,2 en 2009. En el caso de los especialistas en Telecomunicaciones, la media estaba en 2011 en 3,5, pero dos años antes llegó a ser de 0,7 meses. La crisis se nota, pero “no es para quejarse precisamente”, abunda el director de la Escuela Superior bilbaína. El 80% se colocó en la empresa privada y aproximadamente la mitad pasó a formar parte de la plantilla de una firma internacional.

Ya el Informe del Consejo Económico y Social Vasco (CES), de 2011 advierte cómo las ingenierías destacan como las áreas con mayores tasas de empleo y empleo encajado. Asimismo, el tiempo para que un titulado en ingeniería encuentre su primer trabajo se reduce a una media de entre tres y cuatro meses, muy por delante de otras áreas. Respecto al grado de empleabilidad, el CES muestra unas tasas que superan el 90% (en ingeniería electrónica y automática) en todos los casos, llegando al 99% si hablamos de los ingenieros en telecomunicaciones, pasando por el 91% para los ingenieros en organización industrial, el 92% para los licenciados en ingeniería informática, o el 97% para los ingenieros en tecnologías industriales.

Sener destaca que su carácter “multidisciplinar” le ayuda en la crisis

Sin embargo, Idom rechaza la idea de que el sector de la ingeniería sobreviva mejor que otros en plena crisis. “Lamentablemente no es ningún oasis. Si no hay proyectos de inversión es muy difícil que se desarrolle ingeniería de ningún tipo. Lo que sí sucede es que la ingeniería española, en general, tiene un nivel profesional muy alto, de primer rango mundial, y hay algunas empresas, como es nuestro caso, que están volcadas hacia el exterior, hacia mercados del mundo en los que se está invirtiendo y que tienen necesidades importantes de ingeniería”, apuntan fuentes de la empresa.

En estos momentos más del 50% de su contratación de servicios profesionales tiene lugar en el extranjero y continúa “creciendo a buen ritmo”. Así, la compañía vasca maneja proyectos en más de 110 países y oficinas en EE UU, Reino Unido, México, Polonia, Brasil, Rumanía, Turquía, India, Canadá o Chile.

Idom busca “perfiles adecuados a la actuación internacional: Idiomas, conocimiento de otras culturas, flexibilidad, etc. Para nosotros es cada vez más importante contar con profesionales capaces de trabajar con comodidad en un entorno internacional multicultural”, señalan fuentes de la empresa.

Las firmas buscan gente dispuesta a viajar, con idiomas y polivalentes

En la Universidad de Deusto, que también celebra jornadas de acercamiento entre empresas y alumnos, Agustín Zubillaga, responsable de comunicación de la facultad de Ingeniería del centro bilbaíno, coincide en apuntar la importancia de dominar idiomas, ser creativo, responsable, polivalente y adaptable a los objetivos de la empresa. “Este sector de gran movilidad será de los que tiren del carro para salir de la crisis”, asegura Zubillaga.

Las especialidades más demandadas por las empresas de ingeniería consultadas son los titulados en Ingeniería Industrial (Mecánica, Electricidad y Técnicas energéticas). La Universidad de Deusto señala que las ofertas para sus estudiantes de Telecomunicaciones se han duplicado en los últimos tres años y en el caso de los industriales, la subida es del 20% en el mismo periodo. “En Telecomunicaciones han una fuerte oferta por parte de las empresas que no logramos cubrir”, apunta Zubillaga.

La diversificación de áreas ayuda a capear mejor el temporal. Sener destaca, en este sentido, su perfil “multidisciplinar”. “Los proyectos de ingeniería se caracterizan por ser trabajos de larga duración, cuya media de contratación es de varios años, por lo que los efectos de la crisis se notan más a largo plazo que en otros sectores cuyos contratos son más breves. Además, en nuestro caso, hay dos características que nos han ayudado a sobrellevar la crisis un poco mejor. Ser un grupo multidisciplinar y, nuestra presencia en los mercados internacionales”, apunta la firma. Actualmente, las ventas de Sener en Ingeniería y Construcción son en un 38% fuera de España. Además de las oficinas en España, la firma cuenta con divisiones en Abu Dabi, Argel, Buenos Aires, Busan (Corea del Sur), Lisboa, México DF, Okayama (Japón), San Francisco y Varsovia, desde las que atiende a todo el mundo. De este modo, “los proyectos que deja de contratar, por ejemplo, en Europa, se ven compensados por la contratación en América Latina o en Oriente Medio”, señalan fuentes de la ingeniería fundada en 1956 por Enrique de Sendagorta.