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Un proveedor afirma que Urdangarin firmó cheques en Nóos

Los testigos ratifican que el duque de Palma siguió con su actividad más allá de marzo de 2006

Urdangarin entrando a los juzgados de Palma.
Urdangarin entrando a los juzgados de Palma.

La declaración de nuevos testigos del caso Nóos está sirviendo para ratificar que el duque de Palma, Iñaki Urdangarin, siguió al frente del instituto y con poderes ejecutivos más allá de marzo de 2006, la fecha en la que formalmente se desentendió de la entidad sin ánimo de lucro que había liderado con su exsocio Diego Torres. El poder ejecutivo del yerno del Rey se ha puesto de manifiesto en la ronda de declaraciones a testigos que el juez instructor, José Castro, y el fiscal anticorrupción Pedro Horrach están realizando estos días en Barcelona.

Uno de los testigos, el proveedor Sergio Fernández, ha llegado a afirmar que Urdangarin firmó cheques del instituto Nóos y que ejercía un papel al mismo nivel que Torres. Esa declaración desmiente, una vez más, la versión del duque de Palma en el sentido de que solo ejercía un papel "institucional" en el instituto. En su declaración en Palma, el duque atribuyó a Torres toda la gestión económica con las administraciones públicas y con las empresas privadas.

Una administrativa que coordinaba la oficina de Nóos, María Teresa Zazo, ha declarado en la misma línea que los Urdangarin y Torres -ambos imputados por presunta malversación de fondos públicos- mandaban por igual no solamente en Nóos, sino también en otra entidad sin ánimo de lucro que crearon con posterioridad: la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social. Los investigadores consideran que esa fundación, creada a finales de 2006, fue usada para evadir capitales y desviarlos a paraísos fiscales. Zazo participó en la organización del Forum Illes Balears y del Valencia Summit, los macroeventos que, supuestamente, Urdangarin y Torres usaron para desviar fondos públicos.

Otro de los que ha prestado declaración es Oscar Ramon Boixereu, administrador de una empresa que también situó a Urdangarin al frente de Nóos. En su primera declaración ante la policía, Boixereu solo había citado el nombre de Torres. Los cerca de 40 testigos (en su mayoría, extrabajadores y proveedores de Nóos) que están dando explicaciones a Castro y a Horrach ya declararon en su día en sede policial, aunque ahora están ratificando (y, en ocasiones, matizando) aquellas declaraciones. Los investigadores consideran que los testimonios están sirviendo para acabar de apuntalar la tesis de que Urdangarin jugó algo más que un papel simbólico en Nóos y que, además, desobedeció las órdenes de la Casa del Rey de desentenderse de sus negocios.