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La UAB busca rector para recortar 43 millones

Cuatro candidatos aspiran a suceder a Ana Ripoll al frente de la universidad

La Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) busca nuevo rector, que deberá ponerse al frente de ella en uno de los momentos más difíciles para el campus. La UAB ha dado el pistoletazo de salida al proceso electoral para escoger un sustituto de la actual rectora, Ana Ripoll. De momento, ya se han presentado tres candidatos (los catedráticos Margarita Arboix, de Farmacología; Ferran Sancho, de Economía, y Joaquim Coll, de Medicina), pero se espera que en breve lo haga un cuarto.

Comandar la UAB los próximos cuatro años no le va a resultar fácil al nuevo rector. Tendrá que asumir el mando en un entorno hostil, tanto de puertas adentro como afuera. En el ámbito interno, tendrá que aliarse con la calculadora para intentar gestionar un recorte presupuestario importante. Y es que si Ana Ripoll contó con 332 millones cuando cogió el timón de la UAB, en 2009, el nuevo rector solo dispondrá de 298 millones (el mayor recorte se produce respecto a 2010, cuando había 341 millones). Pero fuera de los despachos el ambiente que se respira no es mucho mejor. La UAB está viviendo estos últimos meses los peores altercados desde las masivas protestas estudiantiles contra el Proceso de Bolonia que tantos quebraderos de cabeza dieron al antecesor de Ripoll, Lluís Ferrer (2005-2008), al final de su mandato. La diferencia es que en las actuales protestas contra los recortes también participan una amplia parte del profesorado y el personal administrativo, algo que incomoda, y mucho, al actual equipo de gobierno, según comentan diferentes fuentes del campus.

El campus registra las mayores protestas desde el Proceso de Bolonia

Hasta cuatro candidatos han decidido desafiar este panorama y ofrecerse para dirigir la universidad. Los más madrugadores han sido Margarita Arboix y Ferran Sancho, que formalizaron su candidatura el 12 de abril, el día en que se abría el plazo, que finaliza el 23 de abril. La campaña electoral se desarrollará entre el 30 de abril y el 23 de mayo, y los comicios se celebrarán el 24 de mayo.

Las de Arboix y Sancho se presentan como candidaturas opuestas. La del catedrático de Economía se considera la más oficialista y continuista, ya que incorpora a su equipo varios miembros del actual gobierno, entre ellos la vicerrectora de política académica, Montserrat Farell, auténtico peso pesado del actual rectorado. Sancho prefiere obviar las etiquetas, pero asegura que el bastión de su candidatura son personas de “gran experiencia, con conocimiento de la casa y experiencia dilatada en la gestión”. Mientras que Sancho habla de incorporar algún “elemento de renovación” en el futuro equipo de gobierno, la catedrática de Farmacología apuesta abiertamente por un “cambio total de personas y de mentalidad”. Arboix cree que es necesario “un nuevo estilo en la gobernanza, en las formas de participación y en la transparencia” de la universidad.

A estos valores también apela el tercer candidato, Joaquim Coll, que promete un “planteamiento innovador” en la gestión de la universidad, que está previsto que desgrane durante la campaña electoral. Coll, decano de Medicina durante los últimos seis años y hasta hace dos semanas, defiende su experiencia en el trato personal y su capacidad de gestión.

Punto y aparte se espera que sea la cuarta candidatura, que se fragua en torno a la Facultad de Letras, aunque su cabeza visible no pertenece a este departamento

Un punto y aparte se espera que sea la cuarta candidatura, que se está acabando de fraguar en torno a la Facultad de Letras, aunque su cabeza visible (cuya identidad se revelará dentro de unos días) no pertenece a este departamento. Poco se sabe de ella, aparte de que será una plataforma “alternativa, combativa y progresista”, tal como se definen, que se opone frontalmente a los recortes presupuestarios.

Pero de la carrera electoral se ha apeado el polémico exvicerrector de Economía Joan Gómez Pallarès, que dimitió en enero por desacuerdos con el actual gobierno. Pallarès apostaba por “medidas más drásticas” para afrontar los recortes. El exvicerrector ha renunciado a presentarse por falta de apoyos.

También ha decidido no volver a asumir la responsabilidad del campus Ana Ripoll, que optó por convocar elecciones anticipadas en un momento en que se agudizaban los recortes. Ripoll dejará el cargo después de tres años, habiendo conseguido la denominación de campus de excelencia para la UAB, pero con el pesar de haber tenido que gestionar los peores recortes de la historia de la universidad, incluido el polémico tijeretazo de cuatro millones en personal (aprobado hace solo un mes), que implicará una reducción de la plantilla que el rectorado todavía no ha querido concretar.