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Unos 200 vecinos protestan contra la marina de lujo del Port Vell

Los contrarios al proyecto denuncian "intereses especulatorios"

Los vecinos de la Barceloneta no quieren yates de lujo al lado de sus casas ni un puerto específico para estas embarcaciones que viva de espaldas al barrio. Con estas demandas, 200 personas se manifestaron el sábado por la calles del barrio hasta llegar a las oficinas de la Autoridad Portuaria de Barcelona, en la Rambla del Mar.

“El barrio es un caramelo demasiado dulce”, afirma David, vecino del barrio desde hace dos años. Como él, la Asociación de Vecinos de L’Òstia denuncia los “intereses especulativos” detrás de la reconversión del Port Vell y sitúan detrás del proyecto los intereses particulares de empresas navales ajenas a los intereses del barrio.

Uno de los puntos más polémicos de la reforma incluye una valla de seguridad de cristal que separaría la Barceloneta del nuevo puerto, algo que según Gala Pin, miembro de la asociación vecinal de L’Òstia, es “una apuesta por el turismo sin garantizar los derechos fundamentales de los vecinos”. Isabel Corenta, que lleva en la Barceloneta “toda la vida”, denuncia la progresiva degradación del barrio desde las obras olímpicas, cuando, dice, “nos aseguraron que querían abrir la ciudad al mar y ahora quieren meter megayates más altos que nuestros edificios”. “Un aparcamiento para ricos”, concluye.

Los vecinos reclaman al Ayuntamiento un papel “más vinculante” en la toma de decisiones sobre la marina; mientras, Pin asegura que continuarán luchando, “emprendiendo acciones legales". "Y si hace falta denunciar alguna ilegalidad, lo haremos”, añade.