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Más de 20.000 inmigrantes muertos en las costas desde 1988

Un congreso en Bilbao recoge las críticas por los sistemas de vigilancia

Más de 20.000 inmigrantes han muerto en las costas de Andalucía y Canarias desde que en noviembre de 1988 aparecieron los dos primeros cadáveres en el Estrecho de Gibraltar, según los datos difundidos ayer en el 7º Congreso sobre Migraciones Internacionales en España, que se celebra en Bilbao desde el pasado miércoles. Estas cifras suponen que durante ese periodo de tiempo han muerto una media de 2,28 inmigrantes al día, a los que hay que sumar los desapareidos cuyo número se desconoce, según precisó Mohammed Dahiri, de la Cátedra Unesco de Resolución de Conflictos de la Universidad de Córdoba.

Dahiri también criticó el Sistema Europeo de Vigilancia de Fronteras que la Comisión Europea implantará en 2013 con el objetivo de reforzar la coordinación interna entre los Estados miembros para el control de la llegada de personas inmigrantes en situación “irregular”. Según explicó, Eurosur intentará frenar la entrada de inmigrantes con la ayuda de tecnologías como aviones no tripulados, sensores desperdigados por el mar o satélites espiando desde el espacio y su éxito o fracaso “no se sabrá hasta que funcione”, según reconoció. Además, recordó que en España se puso en marcha el Sistema Integrado de Vigilancia Exterior en Andalucía en 2000 y su efecto fue desplazar el flujo de pateras hasta Canarias.

La principal zona receptora de los flujos migratorios irregulares ha sido la isla italiana de Lampedusa, hasta donde han llegado más de 50.000 inmigrantes en el primer semestre de 2011, lo que supone un récord absoluto desde la entrada en vigor de los controles de frontera en la Unión Europea.

José Ángel Oropeza, director de la Oficina Regional para el Mediterráneo de la Organización Internacional para las Migraciones, puso de relieve que la facilitación y el control de fronteras son “dos objetivos igualmente importantes que deben lograrse de forma simultánea en la formulación e implementación de una política migratoria”.