"Soy una factoría creativa, ¿y qué?"

El escritor, autor de 400 libros y 10 millones de ejemplares vendidos, ha charlado con los lectores

El escritor Jordi Sierra i Fabra en la sección de Cultura de la redacción de Barcelona de EL PAÍS.
El escritor Jordi Sierra i Fabra en la sección de Cultura de la redacción de Barcelona de EL PAÍS.CARLES RIBAS

El niño que sentía que le “faltaba el aire y la vida” cada vez que su padre le repetía que jamás lograría ganarse la vida juntando palabras es actualmente un señor de pelo blanco sin ningún reparo en confesar que se considera “una factoría creativa, una máquina, un tipo que se sale de lo normal y que rompe esquemas”. Sencillo pero elegante, en vaqueros y con un jersey rojo del que cuelga un broche en forma de guitarra eléctrica, Jordi Sierra i Fabra (Barcelona, 1947) ha respondido a las preguntas que le han formulan los lectores de EL PAÍS en una entrevista digital con la misma disciplina profesional que asegura haber aplicado en la elaboración de los más de 400 libros que tiene en su haber. “En cualquier libro mío el lector suele quedar atrapado en el primer capítulo, y si llega a la página 20 ya no lo suelta”, afirma el autor que este Sant Jordi presenta cinco novedades: Sombras en el tiempo (premio de Novela Ciudad de Torrevieja), Ocultos, L’estrany (premio Barcanova), Sonidos del corazón y El drac, la princesa, Sant Jordi i la rosa.

Cada interpelación de los lectores es primero respondida con una mirada al monitor a medio camino entre el asombro y la concentración, seguida por una honda respiración y un fugaz frotado de barbilla. Sumerge los ojos (y los índices) en el teclado y desata un rumor de metralleta que solo cesa cuando levanta la vista para releer lo escrito. Nunca para corregirlo.

Reconoce que cuando un periodista aborda el contenido de sus libros y le asigna la etiqueta de “autor juvenil”, un “¿qué será eso?” le ronda por la cabeza. Lo que no quita para que, 10 millones de libros vendidos después, reconozca que no serían tantos de no ser por los “benditos maestros” que recomiendan sus títulos.

Es un hombre sin estudios que empezó con las viñetas del Capitán Trueno y cuya formación se reduce al acto de “devorar libros”

El hombre sin estudios, el que empezó con las viñetas del Capitán Trueno y cuya formación se reduce al acto de “devorar libros” es en la actualidad un escritor con 20 títulos a la espera de ser publicados y que siempre que acude a su refugio mental en la localidad barcelonesa de Vallirana regresa con “varios libros” nuevos bajo el brazo. “Escribo lo que me gusta. Cuando me gusta y como me gusta”, sentencia.

Define el rock, género musical entre otros del que fue cronista en la década de 1970, como la energía de su vida, la banda sonora con la que sigue viviendo, y declara que sus cuatro pilares son los Beatles, Bob Dylan, Led Zeppelin y Bruce Springsteen. Asegura que jamás le ha importado el dinero y se considera “libre, independiente y feliz", una persona a la que solo le molestan las mentiras: “Periódicamente sale gente que habla sin conocimiento”, señala, en referencia a aquellos que aseguran que recibe ayuda en su prolífica actividad creativa. Pero no, Sierra i Fabra clama que no tiene ni secretaria. "Me gusta escribir y soy muy rápido".  Solo tiene un método: "Trabajo, trabajo y trabajo".

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Su padre falleció dos semanas antes de que pudiera verle recoger el primero de una larga lista de premios literarios. Metódico, Sierra i Fabra confiesa que en su funeral sonarán tres canciones: Imagine de John Lennon, Like a Rolling Stone de Bob Dylan y, quizá como una forma de despedida hacia su amada literatura, Babe I’m Gonna Leave you, de Led Zeppelin. Hasta entonces, no cabe duda de que este hombre seguirá creando: “Lo mío es una necesidad. Pura pasión”.

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