El futuro de la izquierda 'abertzale'

Aralar espera solucionar su mayor crisis en unas dos semanas

Patxi Zabaleta asegura que "debe haber coherencia en los principios y en los valores"

Aralar espera resolver en unas dos semanas la crisis abierta en su seno, la más profunda de su más de una década de historia, por el enfrentamiento entre la ejecutiva y sus tres parlamentarios disidentes. La comisión de garantías, a la que la ejecutiva trasladó ayer el conflicto abierto con la portavoz en la Cámara, Aintzane Ezenarro, y sus compañeros Mikel Basabe y Oxel Erostarbe, “es un órgano interno, que tiene sus propios procedimientos y tiempos”, pero, en todo caso, “en los próximos 15 días estará todo visto”, aseguró ayer a EL PAÍS el coordinador general de la formación, Patxi Zabaleta.

La comisión, integrada por cinco miembros, deberá analizar, a petición de la ejecutiva, si los tres críticos han vulnerado cuatro artículos de los estatutos internos por votar a favor de la constitución de la ponencia por la paz en el Parlamento, en contra de las instrucciones que había impartido la dirección. Esos artículos fijan los deberes de los militantes y cargos públicos de Aralar, entre ellos tener su cargo a disposición de los órganos competentes del partido y guardar la disciplina del voto, según el sentido acordado por estos.

Sin contestación

Desde que Ezenarro, Basabe y Erostarbe desoyesen anteayer la instrucción de la ejecutiva para acudir a una reunión en Vitoria, “no hay novedades al respecto” y la dirección sigue sin recibir “contestación alguna por su parte”, añadió Zabaleta. De hecho, tampoco es seguro que se vaya a producir una reunión entre ambas partes tras las vacaciones de Semana Santa. “No hay plazos y tampoco sabemos si habrá reunión o no, porque eso ya no depende de nosotros”, añadió.

Zabaleta sigue lamentado la situación y se reafirma en su posición al subrayar que “debe haber coherencia” con los principios y valores que defiende la formación abertzale, es decir, el diálogo “sin exclusiones”, término que la ejecutiva quería que figurase en la propuesta para crear la ponencia.

La decisión de solicitar a los tres parlamentarios que pongan sus cargos a disposición del partido y situarles fuera de la formación ha sido “tremendamente dolorosa en todos los sentidos”, sostuvo el coordinador general, para añadir: “Pero no podemos actuar de otra manera”.

Con todo, dirigentes de Aralar reconocen que si los tres díscolos se niegan a entregar sus actas de parlamentarios el partido no tiene jurídicamente ningún margen de maniobra.

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