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Botella admite que Madrid tardará cuatro años en recuperar la salud económica

“Hemos hecho un gran esfuerzo” con los ajustes “para que en 2016 se vuelva a la senda del crecimiento”, señala la alcaldesa en el pleno municipal

La alcaldesa, Ana Botella (Partido Popular), ha certificado esta mañana en el pleno municipal lo que el plan de ajuste que aprobó ayer el Gobierno local pone negro sobre blanco: que la ciudad se enfrenta a una legislatura perdida, al menos cuatro años en los que funcionará bajo mínimos debido a la falta de recursos económicos. “Hemos hecho un gran esfuerzo [con el ajuste], es necesario para que en 2016 se vuelva a la senda del crecimiento”, ha señalado la regidora.

Botella ha defendido que Madrid ha sido “la primera” ciudad en sumarse al mecanismo financiero habilitado por el Gobierno central para que los municipios paguen sus facturas pendientes a proveedores. La capital tenía 16.712 recibos sin abonar por un valor total de 1.017 millones de euros. Esa cantidad se convertirá ahora en deuda financiera, que tendrá que devolver a cajas y bancos a lo largo de 10 años. Se sumará a la que ya acumula el Ayuntamiento debido a las fuertes inversiones de la última década.

Así, a final de año deberá 6.668 millones de euros. Botella ha defendido hoy que fueron inversiones productivas, pero en realidad el dinero se destinó a enterrar la M-30 bajo el parque de Madrid Río, remozar el Palacio de Comunicaciones, levantar la Caja Mágica, etcétera.

Con esta operación de pago auspiciada por el Gobierno central, Madrid se pondrá al día este año en el pago a sus proveedores, tras arrastrar durante años un retraso en el pago de hasta nueve meses. Sin embargo, no empezará a abonar sus facturas en los 30 días reglamentarios hasta 2014, por razones que el Ayuntamiento no ha detallado.

Botella ha defendido esta mañana que el pago a proveedores es “fundamental” porque va a suponer la creación de empleo. Sin embargo, hasta que el Gobierno central impulso el mecanismo de pago extraordinario, el Ayuntamiento tenía el abono de facturas pendientes como su última prioridad, hasta el punto de que sólo se planteaba empezar a ponerse al día en 2015, una vez concluida la legislatura.

22 millones de ahorro en personal

A preguntas del portavoz municipal socialista, Jaime Lissavetzky, y del líder de Izquierda Unida, Ángel Pérez, la alcaldesa ha explicado que el plan mantiene el empleo público municipal. Sin embargo, incluye un recorte de gasto en personal de 22 millones de euros, que afecta a las horas extraordinarias, los premios por antigüedad o la reposición de jubilaciones y traslados.

Botella ha explicado además, a preguntas de David Ortega (UPyD), que en breve se trasladarán a trabajar al Palacio de Cibeles 245 funcionarios de otros edificios municipales y, en dos o tres meses, 252 más. La alcaldesa ha señalado que varios inmuebles del Ayuntamiento, entre ellos la sede del área de Urbanismo, en la calle de Guatemala, se han puesto ya a la venta.

Respecto a cómo afectarán los recortes a los servicios municipales, el delegado del área de Medio Ambiente, Movilidad y Seguridad, Antonio de Guindos, ha admitido que se verán mermados los programas de prevención de drogodependencias.

“Aquí se paga el derroche [de años anteriores]. En lugar de visión de futuro, tienen una visión cortoplacista”, ha señalado Jaime de Berenguer (UPyD). De Guindos ha justificado el recorte de esta manera: “Cuando la realidad no sitúa ante unos recursos escasos, surge el coste de oportunidad y hay que optar por la mejor salida posible con criterios de urgencia”. Verbigracia: solo hay dinero para mantener los tratamientos en curso, de los que se benefician 9.000 personas.

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