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Los vecinos acusan al Puerto de esconderles información sobre la marina

Los habitantes y pescadores de la Barceloneta presentan alegaciones al proyecto de lujo

Temen que el plan les expulse del barrio

La Asociación de Vecinos de L’Òstia, en la Barceloneta, ha acusado a la Autoridad Portuaria de Barcelona (APB) de violar el derecho de acceso a la información, por la manera en que se realizó la exposición pública del proyecto de reforma de la marina del Port Vell. Esta es una de las siete alegaciones que los vecinos presentaron al plan impulsado por el grupo inglés Salamanca Investment. Ayer venció el plazo para las objeciones y el PSC, Iniciativa y los pescadores también presentaron las suyas.

La APB no incluyó en la documentación que estaba en exposición “el expediente relativo a la concesión administrativa en dominio público portuario”. Es decir, se expuso el proyecto de transformación de infraestructura, pero no las condiciones y prórrogas de la concesión. Salamanca pretende ampliar 10 años el disfrute de la zona del Port Vell, argumentando que la llegada de yates de lujo es “estratégica y relevante para el puerto”. Una portavoz de la APB aseguran que el documento estaba disponible “para quien lo solicitara explícitamente”. L'Ostia tuvo varios problemas para acceder a los documentos, pues al principio tenían un elevado coste. Finalmente la APB decidió digitalizarlos. Sin embargo, argumentan, nunca tuvieron acceso al expediente en mención.

Los vecinos también consideran que es necesario medir el impacto ambiental y social que tendría el proyecto. "No es un proyecto integrador con la ciudad, es un gueto para ricos", ha asegurado la líder vecinal Gala Pin. Por su parte, Miguel Caparrós, de la Organización de Armadores de pesca de Cataluña, ha añadido que tampoco se ha evaluado cómo afectaría la llegada de megayates a las actividades económicas tradicionales que se realizan en el Muelle de los Pescadores.

El grupo socialista en el Ayuntamiento, por su parte, ha pedido en su escrito que no se aumente el área edificable sobre el mar, pues "los usos previstos (un bar y un club house para los capitanes de los megayates) podrían entrar en competencia con los negocios implantados en la Barceloneta". El PSC también pide que se reubiquen “los megayates en la nueva bocana u otro espacio alternativo” y que no se construya la gran valla de seguridad de vidrio que está prevista en el plan.