Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El concejal ‘desterrado’

Valdemoro entrega al representante de UPyD en el Consistorio su despacho ocho meses después

El habitáculo está a cinco kilómetros del Consistorio

Enrique Morago, concejal de UPyD en Valdemoro. Ampliar foto
Enrique Morago, concejal de UPyD en Valdemoro.

Más que al despacho de un político, el lugar de trabajo de Enrique Morago recuerda a un palomar. Un armario con una puerta rota, inclinada pero sin caerse en un equilibrio que en cualquier momento puede romperse, da la bienvenida al concejal de UPyD en Valdemoro cada vez que cruza el umbral del habitáculo que el partido que gobierna con mayoría absoluta la localidad, el PP, le “ha facilitado”. Dos cubos, uno azul y el otro blanco, debajo de unas inquietantes goteras, no desentonan en el ambiente. Un teléfono que no funciona y un ordenador al que le falta el sistema operativo de arranque contemplan la estampa. Entregado en enero, ocho meses después de las municipales del pasado mayo, en lo alto de un edificio a cinco kilómetros del Ayuntamiento, al bodegón solo le faltan los arrullos de unos pichones.

“¿Cómo voy a recibir en semejante lugar a los ciudadanos que lo requieran? Se llevarían una imagen muy negativa. Por todo: por las condiciones de mantenimiento, porque estamos al lado de la sala de calderas, porque estamos en un último piso y el ascensor que hay solo llega a la penúltima planta... Si quieres subir hasta aquí y sufres una discapacidad, tienes dos tramos de escaleras por delante. Veintidós escalones”, explica Morago entre inquieto e indignado. En su lugar, el concejal prefiere reunirse en alguna cafetería o un parque aprovechando el buen tiempo. Para tratar los temas que requieren más discreción y evitar las miradas indiscretas, a veces se desplaza hasta Aranjuez. “Es lo que hacía, y es lo que hago, hasta que me dieron las llaves hace dos meses”, expresa Morago.

“No tenía constancia oficial de que estaba descontento y no le gustaba el lugar”, dice Javier Hernández, concejal de Hacienda y portavoz del PP. “En el Ayuntamiento tienen despacho los tres partidos más votados, no hay más sitio, así que a los minoritarios les hemos habilitado, tal y como estamos obligados, un espacio para que realicen su trabajo”, prosigue Hernández, que reconoce la demora en la entrega del habitáculo. “Entonces pegaba el frío, pero tampoco había calefacción. Y nada de aire acondicionado en verano”, replica Morago.

Una deuda de 69,7 millones... Solo con proveedores

Valdemoro remitió a Hacienda el listado de facturas pendientes por un importe de 69,7 millones de euros solo con proveedores, cifra que la oposición estima por debajo de la real. “No es una deuda pequeña, pero sí razonable. Tres grandes compañías, entre ellas FCC, acumulan el 70% del déficit”, sostiene Javier Hernández. La deuda financiera ronda los 26 millones.

En los comicios locales de 2011 UPyD ingresó en el Ayuntamiento como cuarta fuerza política con 1.704 votos (6%), por detrás de los 12.645 del PP (45%), 5.125 del PSOE (18%) y 2.886 de IU (10%). “Cualquier grupo tiene derecho a tener su sitio de trabajo en el Ayuntamiento”, refiere Javier Gómez (IU). “Nuestros despachos están en el sótano”, cuenta Margarita Peña, portavoz del PSOE, que lamenta “las trabas en el control a la gestión” del alcalde, José Carlos Boza. “Es de sentido común estar con ellos, donde se desarrolla el día a día de Valdemoro, y no en el Centro Lúdico donde nos han colocado”, denuncia Morago, que como el resto de la oposición piensa que “sí hay espacio” en el Ayuntamiento. Para todos. “Y si no, hay otros tres edificios del Consistorio al lado”, apostilla.

“¿Morago está lejos de dónde? Porque todo depende. Yo creo que está en un edificio moderno, de siete años, que al revés que el Ayuntamiento no cierra por las tardes. El Centro Lúdico está muy concurrido a esas horas, y está cerca del barrio del Restón, con 15.000 habitantes. En la zona del Ayuntamiento solo residen 7.000 ciudadanos, así que tiene sus ventajas...”, alega Hernández. “Por las tardes sí podemos trabajar en el Ayuntamiento. Pero la puerta está cerrada, así que solo suelen ser reuniones fijadas. Un ciudadano que improvise y no avise se queda fuera”, explican desde IU y PSOE. “Los otros minoritarios nos han manifestado que están contentísimos con su ubicación”, insisten en el PP.

Los independientes del PIVV —del expopular Juan Fernández, en su momento teniente de alcalde— lograron 1.530 votos (5%) en mayo. Los de Proyecto TUD, de otra ex del PP, Irene Tovar, en su momento concejala de Hacienda y Medio Ambiente, 1.469 (mismo porcentaje). Como Morago, también están alojados a kilómetros de distancia del meollo político de Valdemoro. En contra de la versión de la alcaldía, no parecen muy satisfechos. “Yo le hacía sombra al anterior alcalde, José Miguel Moreno, y me han terminado exiliando como venganza política”, afirma Fernández. “Es una falta de respeto a la democracia”, concluye Morago.

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram