La imagen de los ‘sin historia’
El Museo San Telmo revisa el papel que el arte de los siglos XVI al XVIII otorgó a los “excluidos” por la religión


Pobres, enfermos, huérfanos, mendigos, desterrados, judíos, herejes, indígenas, mártires, místicos, ermitaños, vírgenes, monjas, prostitutas, concubinas… La mirada que el arte, especialmente entre comienzos del siglo XVI y mediados del XVIII, lanzó sobre todos aquellos sectores sociales que quedaban “excluidos” por la religión centran la exposición que el Museo San Telmo de San Sebastián abrió ayer y que permanecerá en una de sus salas hasta el próximo 27 de mayo.
Figuras de la exclusión. Una mirada desde la imagen religiosa reúne un total de 34 piezas provenientes del Museo Nacional de Escultura de Valladolid. A ellas se suman otras 11 piezas que forman parte de los fondos propios del museo donostiarra.
Tanto para una mejor comprensión de la muestra como para resumir de una forma coherente todo ese mundo de la exclusión, las piezas se han organizado en cuatro apartados, respectivamente titulados Inútiles para el mundo, La marca de Caín, Fuga Mundi y Vidas de mujeres.
Con ellas se quiere ofrecer al visitante una mirada general de ese mundo de la exclusión, de “la historia de las gentes sin historia”, según explicó ayer María Bolaños, directora del museo de la capital castellanoleonesa y comisaria de la exposición.
Esta mirada a la historia “vista desde abajo”, como en su día apuntó el centro vallisoletano al comentar la muestra, lejana al foco que la Historia del Arte y muchos autores de aquellos siglos han puesto en monarcas y princesas, ricos y mecenas, se articula a través de obras de destacados pintores y escultores, como Andrés Amaya, Bartolomé González, el Maestro de Toro o Jan Brueghel de Velours. A ellos se suman otros autores como Isidro de Villoldo, Pieri, Gregorio Fernández o Juan de Juni.


























































