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Urdangarin pagó 128.000 euros al ‘número dos’ de ESADE por asesorías

Nóos abonó una factura a Planellas a través de la sociedad pantalla De Goes

El docente cobró cientos de horas de consultoría a entre 200 y 225 euros

Los proyectos promovidos por el duque de Palma, Iñaki Urdangarin, y quien fue su mano derecha, Diego Torres, han resultado muy lucrativos para algunos profesores de ESADE. Nuevas facturas aportadas a la investigación en torno al Instituto Nóos revelan que el actual secretario general de la elitista escuela de negocios, Marcel Planellas, se embolsó 128.108 euros en tres años por trabajos de “asesoramiento” que realizó para empresas de la trama.

Marcel Planellas.
Marcel Planellas.

En su declaración como imputado ante el juez José Castro, Urdangarin explicó que su primer encuentro con Torres tuvo lugar, precisamente, en ESADE. El yerno del Rey era alumno de Administración y Dirección de Empresas, y Torres, uno de sus profesores. La relación fuera de las aulas se fraguó en el verano de 2002, cuando el duque propuso a él y a otros profesores de la escuela la organización de una consultoría para Octagon, una de las primeras empresas donde trabajó el marido de la Infanta.

En 2003, Urdangarin pasó a presidir el instituto Nóos, la entidad sin ánimo de lucro de Torres, que había permanecido como una célula durmiente durante cuatro años. Fue entonces cuando Nóos comenzó a obtener dinero de Administraciones públicas y del sector privado. Desde entonces, se estrechó también el vínculo entre las actividades de Nóos y algunos profesionales de ESADE, como Planellas, a quien la investigación considera uno de los “proveedores” habituales de Nóos.

Una de las facturas de Planellas, por importe de 10.000 euros, fue girada contra De Goes Center for Stakeholder, SL, la filial española de la empresa instrumental que Urdangarin y su socio usaron, presuntamente, para blanquear capitales. “Como era la última factura que tenía con ellos, me dijeron que si quería cobrarla tendría que remitirla a esa empresa”, explicó ayer a este diario el secretario general de ESADE, que cobró sus honorarios de esa empresa por “actividades de consultoría”.

Planellas cobró los 128.000 euros en tres años —entre 2004 y 2007— por su trabajo en distintas ediciones del Forum Illes Balears y del Valencia Summit. Por ambos proyectos, los Gobiernos de Jaume Matas y Francisco Camps pagaron 5,8 millones al entramado del duque de Palma y su socio.

El número dos de ESADE declaró el pasado viernes como testigo ante el juez y el fiscal que investigan el entramado Nóos, una de las piezas del denominado caso Palma Arena. Unas horas después de responder a media docena de preguntas, aportó de forma voluntaria ocho facturas; todas, menos una, remitidas al instituto Nóos.

Uno de esos documentos, por valor de 30.000 euros (sin IVA), corresponde a los servicios que prestó para las ediciones de 2005 y 2006 del Valencia Summit. El profesor adjuntó también la minuta que justifica cada una de sus tareas. Allí precisa que partició en reuniones de la comisión de seguimiento, que revisó un libro de resumen del evento y que moderó sesiones de trabajo, lo que incluye la “relación con ponentes académicos, la coordinación de relatores o la preparación de las conclusiones”, detalla el documento. “Me ocupé de la parte más científica”, precisó Planellas en conversación telefónica.

Nóos remitió la factura a la Generalitat valenciana para que la abonase. Pero esta la rechazó porque “no se sabe en qué ha consistido el asesoramiento”, según consta en la investigación. El fiscal del caso, Pedro Horrach, considera que Urdangarin y su socio “usaron fraudulentamente” esa factura “para intentar conseguir ilícitamente fondos públicos de la Generalitat en el marco del proyecto de los Juegos Europeos”, que nunca llegaron a celebrarse.

No fue, ni de lejos, el único caso de uso fraudulento de facturas. El Gobierno valenciano rechazó otras por un importe total que asciende a 725.000 euros, aunque lo cierto es que acabó abonando 382.000 euros de dinero público pese a que el evento nunca se celebró. En su declaración en la jefatura de policía de la Via Laietana, Planellas ratificó que no hizo “ningún trabajo” para los Juegos Europeos y que desconocía su existencia.

Según el informe entregado al juez, el secretario general dedicó al proyecto del Valencia Summit un total de 133 horas

La factura de 30.000 euros de Planellas tenía otra particularidad. Según el informe entregado al juez, el secretario general dedicó al proyecto del Valencia Summit un total de 133 horas. De estas, más de una tercera parte (56, o sea, 12.600 euros) las dedicó a “asesoramiento en el proceso de reflexión estratégica de la Fundación Abertis”. Ese trabajo nada tenía que ver con el macroproyecto valenciano, admitió ayer Planellas, que lo incluyó en la misma factura con el convencimiento, dijo, de que los responsables de Nóos desglosarían el contenido. Pero no lo hicieron.

El profesor, por cierto, considera que es habitual una tarifa de entre 200 y 225 euros por cada hora de sus servicios. Planellas reivindicó el trabajo “muy sólido” que se desarrolló en las cumbres sobre deporte de Baleares y Valencia, que contaron con participantes “de muy alto nivel” y requirieron “un trabajo muy duro”.